Los líderes de los BRICS, bloque integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, acordaron el ingreso de la Argentina.
El Gobierno confirmó el ingreso de Argentina a los BRICS
Así lo informó la vocera presidencial Gabriela Cerruti, a través de un mensaje en su cuenta oficial de la red social X.
Argentina dentro de los BRICS
“El grupo de economías emergentes BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) ha acordado el ingreso en el bloque de la Argentina, Arabia Saudí, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Comienza una nueva era en el protagonismo del Sur global”, subrayó Cerruti.
La membresía plena de los nuevos integrantes, se producirá el 1 de enero de 2024, según los dispuesto por el bloque.
El miércoles, los líderes del bloque BRICS habían acordado mecanismos para considerar nuevos miembros, allanando el camino para que decenas de naciones interesadas, incluida la Argentina, se unan al grupo, que se comprometió a defender el "Sur Global".
"Hemos acordado sobre la cuestión de la expansión", comentó la ministra de Asuntos Exteriores de Sudáfrica, Naledi Pandor, tras una reunión llevada a cabo durante una cumbre de tres días en Sudáfrica.
Argentina perfilada como nueva potencia de los emergentes
El ingreso a los BRICS significa para Argentina una oportunidad de desarrollo financiero y económico.
La movida servirá para aumentar el rol global del grupo apoyado por Pekín y Moscú, como un contrapeso viable para Occidente.
Más de 40 países con economías en desarrollo han expresado interés en unirse al BRICS, mientras que 22 de ellas han pedido formalmente ser admitidos, según datos que aportaron funcionarios sudafricanos.
"El mundo está atravesando grandes cambios, división y reagrupamiento (...) ha entrado en un nuevo período de turbulencia y transformación", dijo el presidente de China, Xi Jinping, al respecto.
"El desarrollo es un derecho inalienable de todos los países. No es un privilegio reservado para unos pocos", remarcó durante la cumbre.
Los miembros de los BRICS tienen economías que son muy diferentes en escala y gobiernos que a menudo parecen tener pocos objetivos de política exterior en común, lo que complica la toma de decisiones basada en el consenso.
Aunque alberga alrededor del 40% de la población mundial y una cuarta parte del PIB global, las ambiciones del bloque de convertirse en un actor político y económico global se han visto frustradas desde hace mucho tiempo por divisiones internas y una falta de una visión coherente.