El Gobierno nacional podría tener lista la propuesta para modificar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias antes del pago de medio aguinaldo a los asalariados, para dar respuesta a los reclamos del sector y contrarrestar así los reclamos del sindicalismo opositor a la Casa Rosada.
Cambios en el mínimo no imponible llegarían antes del aguinaldo de mitad de año
Los trabajadores cobrarán el aguinaldo en junio próximo y un anuncio en ganancias seguro tendrá un costo fiscal que podría lastimar aun más el balance fiscal del Estado nacional.
La medida motivaría un freno en la desaceleración del consumo que se viene registrando desde principios de año, factor que contribuye para frenar la actividad económica y despierta críticas de empresarios, industriales y comerciantes.
Una menor presión tributaria para los bolsillos de los asalariados volcaría miles de millones de pesos a la actividad comercial.
El análisis de la medida fue confirmado por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en un encuentro con empresarios en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), que lidera Eduardo Eurnekian.
El Gobierno tiene en mente elevar en un 30 por ciento el piso del impuesto para que no paguen los que perciben menos de 19.000 pesos y esperaría al fin de las paritarias para hacer el anuncio.
El bloque de diputados nacionales del Frente Renovador (FR), que lidera Sergio Massa, había presentado a principios de abril un proyecto de ley para modificar el Impuesto, actualizando de forma automática el mínimo no imponible según el índice de inflación.
Según datos oficiales, un millón de trabajadores en relación de dependencia tributa el impuesto, aunque esa población se duplicaría en los próximos meses con la entrada en vigencia de los aumentos salariales correspondientes a 2014.
La última vez que este impuesto fue modificado fue en septiembre de 2013, cuando el Gobierno elevó el piso a los 15.000 de sueldo bruto, tanto para los solteros como para los casados con hijos, trabajadores y jubilados.
Con esa modificación, dejaron de pagar el impuesto el 89,8 por ciento del total de 8.382.390 trabajadores registrados en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), aunque la población afectada fue aumentando con el pago de las cuotas de las paritarias de 2013.
La suba también benefició a jubilados, ya que el 99,3 por ciento del sector ya no tuvo que hacer frente al gravamen, que sólo alcanzaba al 0,7 por ciento, lo que representa 39.641 trabajadores retirados.