El papa Francisco llamó en su homilía del lunes, celebrada en la misa celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta, que en esta celebración, como María, se haga sitio a "Jesús que viene" y no a las "compras" y "ruidos".
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En vísperas de Navidad, el Papa pidió lugar para Jesús y no tanto a lo material
Durante su disertación, el Santo Padre expresó que "la Iglesia nos invita a rezar esto ¡Ven! , a abrir nuestra alma y que nuestra alma sea, en estos días, vigilante en la espera. ¡Vigilar!".
"¿Qué sucede en nosotros si viene el Señor o si no viene? ¿Hay sitio para el Señor o hay sitio para las fiestas, para hacer compras, hacer ruidos ¿Nuestra alma está abierta, como está abierta la Santa Madre Iglesia y como estaba abierta la Virgen? ¿O nuestra alma está cerrada y colocamos en la puerta un cartel, muy educado, que dice: Se ruega no molestar ?", se preguntó en ese contexto.
"Nosotros como Iglesia, acompañamos a la Virgen en este camino de espera" y "queremos apresurar este nacimiento del Señor", mencionó el sumo pontífice.
Francisco analizó que el Señor viene dos veces, "el que conmemoramos ahora, el nacimiento físico" y el que "sucederá al final de los tiempo".
También se remitió a San Bernardo para decir que "hay una tercera venida del Señor: la de cada día. ¡El Señor cada día visita a su Iglesia! Visita a cada uno de nosotros y también nuestra alma entra en esta semejanza: nuestra alma se parece a la iglesia, nuestra alma se parece a María".
"Los padres del desierto dicen que María, la Iglesia y nuestra alma son femeninas y que lo que se dice de una, análogamente se puede decir de la otra. Nuestra alma está en espera, en esta espera por la venida del Señor; un alma abierta que llama: ¡Ven, Señor!", enfatizó el Papa argentino.
El Santo Padre agregó que en estos días, "el Espíritu Santo nos mueve a hacer esta oración: ¡Ven! ¡Ven!".
Luego, se cuestionó "¿estamos en espera o estamos cerrados? ¿Estamos vigilantes o estamos seguros en un hotel, a lo largo del camino y no queremos ir más adelante? ¿Somos peregrinos o somos errantes?".
Por esto, explicó Francisco, "la Iglesia nos invita a rezar esto ¡Ven! , a abrir nuestra alma y que nuestra alma sea, en estos días, vigilante en la espera. ¡Vigilar!".