Fondos de inversión que tienen en su poder bonos de los de los canjes de 2005 y 2010 buscan un acuerdo con los capitales especuladores para evitar un posible default técnico de la Argentina, a causa del juicio que se sigue ante la Justicia de Estados Unidos sobre ese conflicto.
Progresan las negociaciones entre acreedores de la deuda argentina y fondos buitre
Un grupo de fondos de inversión con deuda argentina reestructurada solicitó a quienes tienen títulos del país aportar dinero a un fondo común para levantar los litigios.
De esta manera, estarían cediendo parte de lo adeudado para transferírselo a los fondos buitre y encontrar una solución al conflicto judicial sobre al deuda soberana del Estado nacional.
Con esta operatoria, los acreedores plegados al canje de deuda esperan recaudar 1.000 millones de dólares en cinco años. Con esos fondos, más la oferta de reapertura del canje de deuda que ya aprobó el Congreso nacional, se podría encontrar una solución al conflicto que mantiene a la Casa Rosada en vilo.
El Gobierno ya mostró la voluntad de no pagarle a los holdouts más de lo que se les ofreció a los restantes bonistas.
Si la Justicia norteamericana obliga a pagar el 100 por ciento de lo adeudado a los fondos buitre, antes que cumplir con los bonistas que entraron a los canjes, el país podría entrar en los próximos meses en "default técnico".
La propuesta de los fondos de inversión aspira a recaudar 1.000 millones de dólares en cinco pagos anuales de 200 millones. Ese dinero se sumaría a los bonos de la reapertura del canje. El dinero no iría sólo a los fondos buitre sino a todos los holdouts, que representan un 7 por ciento del total de acreedores.
Se calcula que éstos tienen bonos por 6.000 millones de dólares que, más intereses y penalidades, se transformarían en 17.000 millones.
La propuesta fue idea de un experto en reestructuración de pasivos como el estadounidense Jim Millstein. Él fue jefe de la oficina de reestructuraciones del Departamento del Tesoro de EE.UU. hasta 2009 y luego abrió su propia firma.
Como funcionario, supervisó los rescates a American Internacional Group (AIG) y Citigroup, durante la crisis de las subprime.
De no progresar esta negociación, el litigio podría estirarse como mínimo un año más y llegaría a la Corte Suprema de los Estados Unidos, debido a la incidencia que tiene una fallo de este tipo sobre el resto de las reestucturaciones de deuda de otros países que entraron en default.