El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nominó el miércoles a la vicepresidenta de la Reserva Federal, para el máximo cargo del banco central más trascendente del mundo.
- Somos Pymes >
- Internacionales >
Janet Yellen será la próxima titular de la FED
De esta manera, Yellen será la primera mujer que dirija la autoridad monetaria y la primera en encabezar un banco central dentro del Grupo de las Siete naciones industrializadas.
Yellen, partidaria de un programa agresivo para estimular el crecimiento económico de Estados Unidos a través de tipos de interés bajos y compras de bonos a gran escala, reemplazará a Ben Bernanke, cuyo segundo mandato como presidente de la Fed terminará el 31 de enero de 2014.
Si es confirmada por el Senado, la funcionaria dará continuidad a las políticas del organismo impulsadas durante el mandato de Bernanke y probablemente sea cautelosa a la hora de reducir las políticas de estímulo actuales para impulsar a la mayor economía del mundo.
"Necesitamos a un presidente de la Reserva Federal que sea tanto cualificado como experimentado y que vea la elaboración de políticas monetarias a través de la lente de lo que es mejor para la clase media. Janet Yellen es exactamente eso", afirmó Jeff Merkley, un senador demócrata del estado de Oregon y miembro de la Comisión de Banca del Senado.
Las expectativas de que la FED comience a reducir su programa de estímulos siempre mantuvo en vilo a los mercados financieros desde mayo. El banco central sorprendió a los inversores en septiembre al mantener sin cambios sus inyecciones de dinero por 85.000 millones de dólares mensuales.
Las minutas de la reunión de política monetaria de la FED el 17 y 18 de septiembre revelaron el miércoles que la inesperada decisión del banco central estadounidense de no reducir su apoyo a la economía fue "relativamente difícil de tomar" para las autoridades.
Las minutas de aquella reunión, sin embargo, mostraron que aún existe un amplio apoyo para recortar las compras de bonos este año.
La nominación de Yellen coincide con un estancamiento político en Washington que ha paralizado parcialmente al Gobierno y que amenaza con una suspensión de pagos si los legisladores no logran elevar el techo de deuda de 16,7 billones de dólares antes del 17 de octubre.