En una entrevista con SOMOS PYMES Radio (La Red AM 910, domingos de 6 a 8 hs), la economista María Castiglioni se atrevió a marcar un rumbo a través del cuál Argentina puede llegara a conseguir más .
Castiglioni: "Revitalizar el Mercosur no es una mala idea"
"La falta de dólares es la contracara del exceso de pesos que tiene Argentina. Eso dificulta muchísimo la actividad económica, el abastecimiento y la producción", remarcó la experta.
Y subrayó: "Las restricciones cambiarias significan una dificultad para el financiamiento externo y a eso se le agrega el problema de la sequía, que supone una menor entrada de divisas".
El acercamiento Casa Rosada con Lula
"Los acuerdos comerciales firmados con Brasil la semana pasada son una manera de lidiar con estos problemas", aclaró la directora de C&T Asesores Económicos en el programa que conduce Christian Dátola.
"Esto puede ser algo positivo para las empresas argentinas en el corto plazo pero termina deteriorando aun más las cuentas del BCRA", alertó.
Para la analista económica, "temas como la moneda común y única para todos los países del Mercosur es una manera de distraer la conversación".
"Hay muchas empresas que fueron haciendo inversiones en los países del bloque. A las automotrices que operan en Brasil les conviene que se acaben todas las trabas para exportar a la Argentina", graficó Castiglioni.
"Ese es uno de los factores que explica el acercamiento de Lula Da Silva al Gobierno argentino", puntualizó.
Falta de infraestructura
Según la economista, "revitalizar el Mercosur no es una mala idea, sobre todo para que crezca la economía brasileña, que es la mayor en la región".
E ilustró: "La caída fuerte de la producción de gas en Bolivia está afectando a las economías de Brasil y Argentina".
"Es inexplicable que teniendo en Vaca Muerta la segunda mayor reserva de gas no convencional en el mundo, Argentina no pueda aprovecharla para el consumo doméstico por la falta del Gasoducto Néstor Kirchner", objetó Castiglioni.
"No poder exportar gas al mundo no tiene sentido. El gasoducto tendría que haber sido terminado hace dos años", resaltó.
Y concluyó: "Tiene sentido estratégico que Brasil quiera financiar este proyecto y se convierta en acreedor".
Redacción: Mauro Torres