La Cámara Baja dio el visto bueno al proyecto de ley impulsado por el , con 180 votos a favor, 22 en contra y 49 abstenciones.
Diputados aprobó en general el Presupuesto 2023
La iniciativa que establece un gasto total de casi 29 billones de pesos, un incremento de la economía del 2 por ciento, una pauta inflacionaria del 60 por ciento, y prioriza el gasto social.
Debate parlamentario
La media sanción llegó a las 5.13 del miércoles con el respaldo del Frente de Todos, Provincias Unidas, Interbloque Federal, y los bloques de JXC Evolución Radical, UCR y Encuentro Federal.
Rechazaron el proyecto por la Coalición Cívica, la izquierda y los libertarios; el PRO se abstuvo.
Tras casi quince horas de debate, el plenario legislativo comenzó el debate en particular de los 143 artículos que componen esa iniciativa.
Dos de los puntos que generaron el rechazo de los legisladores fueron la eliminación de la eximición del impuesto a las ganancias para la justicia y la facultad delegada al Gobierno Nacional para poder cambiar las alícuotas de retenciones agropecuarias.
Para conseguir el ajustado quórum de 130 diputados, el Frente de Todos contó con la ayuda del interbloque Provincias Unidas, una parte de Evolución Radical, los dos miembros del bloque SER, los dos diputados socialistas de Santa Fe y cuatro legisladores de la UCR (Jorge Rizzotti, Miguel Bazze, Víctor Hugo Romero y Martín Arjol).
En cambio, el grueso de la UCR, el PRO y la Coalición Cívica no colaboraron con ese objetivo y recién bajaron al recinto con la sesión comenzada.
Metas fijadas
El proyecto estima un gasto total de casi $29 billones, con una recaudación aproximada de $22,5 billones y un déficit primario de $6,3 billones de pesos.
El dictamen de mayoría contiene reformas impositivas ya que se contempla aumentos en las cuotas de obra social para las categorías más altas del Monotributo, incremento de impuestos internos y de aranceles de productos electrónicos, un impuesto sobre los pasajes y deducciones de ganancias en concepto de educación.
Otro punto significativo es la inclusión de una cláusula, por la cual si aumenta la recaudación o la inflación prevista del 60% en 2023, se deberá implementar una corrección en el Presupuesto, a fin de establecer cómo se redistribuirá ese excedente de los recursos.
Además, estima un aumento de la inversión del 2,9%, un crecimiento de las exportaciones del 7,1%, y una reducción de la presión tributaria del 0,18%, pasando del 23,95% de este 2022 al 23,77% en 2023.
La rosca política
El miembro informante del oficialismo y presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, inició la ronda de discursos y negó "rotundamente" que se esté tratando un "presupuesto de ajuste", como denunció el Frente de Izquierda.
Además le pidió a la oposición que sea responsable y no deje al Poder Ejecutivo sin Presupuesto como sucedió el año pasado.
Ricardo López Murphy (Republicanos Unidos) ratificó su rechazo al proyecto porque "tiene un marco macroeconómico altamente inadecuado y una estrategia inviable".
"Se hacen proyecciones sobre el sector externo muy fantasiosas con una falta de realismo que impide un debate inteligente en los dilemas que enfrentamos", aseveró al respecto el economista.
Por su parte, la diputada del PRO Silvia Lospennato consideró que "este presupuesto es un buen ejemplo del corporativismo argentino, o de cómo los grupos de poder se apropian de los recursos del Estado para su uso y goce".
"Este es un Presupuesto corporativo que garantice negocios para unos pocos, que carga el ajuste en la clase media y que premia a los amigos del poder", sentenció.