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Merval

La Bolsa porteña tuvo una baja mayor a 4% en junio

30 de junio de 2022 - 19:30

Las acciones de las empresas líderes que cotizan en la finalizaron la rueda del jueves con un avance de 0,36 por ciento y un Merval situado en los 88.449,89 puntos.

El S&P BYMA Índice General terminó la sesión en 3.737.808,08 unidades, con un ascenso del 0,49 por ciento.

El volumen de negocios operados en acciones totalizó 1.118,2 millones de pesos (unos 8,6 Millones de dólares), con un balance de 40 subas, 22 descensos y 11 papeles sin cambios en el panel general.

Entre las líderes, las acciones que más subieron fueron las de Sociedad Comercial del Plata (4,32%), Ternium (3,93 %) y Loma Negra (2,44%).

Por el contrario, cerraron en terreno negativo los papeles de Banco Macro (-2,81%), YPF (-1,78%) y Grupo Financiero Galicia (-1,64%).

El índice accionario líder S&P Merval de BYMA acumuló en el mes una merma del 4,2% en pesos, pero si lo medimos en dólar CCL la caída llega hasta el 20%, ante la disparada del tipo de cambio implícito.

Por su parte, las acciones de empresas argentinas sufrieron caídas de dos dígitos.

Banco Macro lideró los descensos, con una merma del 29,6%; seguido por Cresud (-28%); YPF (-27,9%); Edenor (-27,5%); y Grupo Supervielle (-26,9%).

Los títulos de deuda argentinos retrocedieron 1 por ciento promedio en sus cotizaciones en dólares.

Las bajas más salientes del mes las anotaron el Global 2029 (-20,2%); el Bonar 2035 (-18,6%); y el Bonar 2030 (-18%).

No se quedaron atrás los títulos en pesos ajustables por CER, que sufrieron un sell-off de gran magnitud tras rescates en fondos comunes de inversión y de temores sobre un eventual reperfilamiento, lo que obligó al BCRA y a la Anses a intervenir con fuertes recompras para estabilizar el mercado.

Las caídas de estos títulos, igual, llegaron hasta casi 29% (Cuasipar). Solo se salvaron los bonos más cortos, que ganaron hasta 3,5% (T2X2).

Mientras el índice del riesgo país de Argentina bajó 3,5%, a 2.374 puntos básicos.

El mercado neoyorkino

Wall Street vuelve a cerrar un mes para el olvido, con el S&P 500 entrando en mercado bajista (un 20% por debajo de su último máximo), pero también su peor primer semestre desde 1970, debido a la inflación, la subida de los tipos de interés y el temor a una recesión.

En el acumulado del mes, el Dow Jones pierde un 7,44%, el S&P 500 un 9,37% y el Nasdaq un 10,46%, mientras que en el semestre las cifras ascienden al 15,31% para el Dow, al 20,58% para el S&P 500 y al 29,51% para el Nasdaq.

El parqué neoyorquino arrancó el mes con mal pie después del anuncio de la tasa de inflación en mayo que se situó en el 8,6%, tres décimas por encima de la de abril y la más elevada en 40 años, sobre todo por el fuerte encarecimiento de la energía.

Los peores temores de los inversores se cumplieron y la Reserva Federal (Fed) subió los tipos de interés 0,75 puntos, su mayor aumento desde 1994, lo que sumado a su determinación de seguir elevándolos ha sembrado el temor a una recesión.

El analista Ed Moya, de la firma Oanda, señaló hoy que existe una "volatilidad añadida" porque al término del trimestre, también negativo, muchos inversores han "equilibrado sus carteras" con acciones resistentes precisamente a una "recesión".

El nerviosismo de las empresas se constata en el aumento de los despidos en importantes compañías, como la plataforma de "streaming" Netflix o las firmas de bienes raíces Redfin y Compass, así como la congelación de plantillas adelantada por Uber, Meta y Microsoft.

Uno de los grandes perjudicados ha sido el mercado de las criptomonedas, que también ha sufrido un mes aciago con el desplome del bitcóin, la criptomoneda más conocida, situado ahora en torno a 19.000 dólares, lo que ha afectado a las firmas del sector.

Plataformas de criptomonedas como Coinbase también anunciaron despidos masivos: esta popular compañía comunicó que reduciría un 18% su plantilla, con el despido de 1.100 trabajadores.

La volatilidad de este mes aupó también la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que llegó a rozar el 3,5%, un máximo no visto desde abril de 2011, y lastró a las tecnológicas que habían salido victoriosas del primer año de pandemia.

En medio de este huracán, la semana del 19 al 24 de junio Wall Street vivió un rebrote inesperado con el Dow Jones de Industriales ganando un 5,4%, el selectivo S&P 500 un 6,5% y el índice compuesto Nasdaq un 7,5%.

Esa semana más corta de lo habitual hizo pensar que la situación podía comenzar a normalizarse si la inflación había alcanzado su techo, pero lejos de estas previsiones resultó ser lo que se conoce como "rebote del gato muerto", una buena racha en medio de un ciclo bajista.

"La combinación de una desaceleración del crecimiento, el desvanecimiento de las perspectivas de ganancia por acción y el endurecimiento de la política monetaria han pesado sobre las acciones durante meses y está causando consternación nuevamente esta mañana", apuntaba hoy el analista de la firma Vital Knowledge, Adam Crisafulli, citado por el canal CNBC.

El panorama del crudo

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó este jueves un 3,6% y cerró en 105,76 dólares, después de que la alianza de países productores OPEP+ anunciara que mantiene su plan de añadir en agosto 648.000 barriles diarios de crudo al conjunto de su oferta petrolera.

Al finalizar las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en agosto perdieron 4,02 dólares con respecto al cierre anterior.

En el cómputo mensual de junio, el WTI ha perdido más del 10% de su valor, pero teniendo en cuenta la evolución de los precios en el primer semestre del año, este se ha encarecido un 49%.

La decisión del cártel petrolero, encabezado por Arabia Saudita y Rusia, no supuso ninguna sorpresa ya que la OPEP+ se limitó a seguir el guión que la propia organización se había marcado el pasado 2 de junio.

"La producción del Reino (wahabí) se elevará al nivel de 11 millones de barriles (diarios)", anunció Abdelaziz bin Salman en un breve tuit al confirmar la decisión de hoy.

Según los analistas, nadie duda de que los saudíes cumplirán con el nuevo tope de producción, ya que junto a los emiratíes serían los únicos que tienen en estos momentos suficiente capacidad de abrir los grifos de forma sustancial y rápida.

En cambio, persisten las dudas sobre si lo lograrán también el resto de los miembros de la OPEP+, que han visto mermada su capacidad productiva debido a la falta de inversiones en el sector.

El analista Craig Erlam, de la firma Oanda, considera que la perspectiva de una recesión es el principal factor que está evitando un "aumento insostenible" de los precios ante la reapertura en China y las dificultades mostradas por la OPEP+ para cumplir con sus cuotas.

El oro negro ya cerró el miércoles a la baja tras conocerse los últimos datos de los inventarios de petróleo y gasolina.

La Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) anunció ayer los inventarios de petróleo, gasolina y refinados con dos semanas de retraso debido a problemas técnicos que impidieron publicar los datos de la semana pasada.

Si bien los inventarios de crudo cayeron en 2,8 millones de barriles, (1 millón menos de lo que había avanzado ayer el Instituto Estadounidense de Petróleo), una noticia alcista para el precio, los inventarios de gasolina y destilados subieron en 2,6 millones cada uno.

"Esto sugiere que los altos precios (de la gasolina) están comenzando a frenar el gasto de los consumidores en las gasolineras, lo que claramente es negativo para la demanda", apuntó hoy el analista Tom Essaye en un informe de la firma Sevens Report.

Por su parte, el precio de los contratos de futuros de gas natural para agosto restaron 1,07 dólares, hasta 5,42 dólares, y el de los futuros de gasolina con vencimiento el mismo mes bajaron 17 centavos, hasta 3,64 dólares el galón.

Los números de Brasil

La bolsa de Sao Paulo perdió un 1,08% en la sesión de este jueves y cerró junio con una caída acumulada del 11,5%, en el peor mes desde marzo de 2020 (-30%), cuando empezaron a sentirse los efectos de la pandemia de coronavirus en Brasil.

El Ibovespa, índice referencia del parqué, acabó con 98.541 puntos básicos el primer semestre del año, periodo en el que retrocedió además un 6%.

Este es el segundo mes de 2022 que la plaza brasileña acaba en negativo, tras la caída del 10,1% de abril.

Los temores a una recesión global en un escenario de altas presiones inflacionarias y subidas de los tipos oficiales de interés en las grandes economías del planeta han impactado de lleno el desempeño del principal mercado bursátil latinoamericano.

El corro paulista pareció esquivar en un primer momento los efectos de la guerra en Ucrania ante la disparada de las materias primas, sector en el que operan los grandes valores de la plaza, pero el frenazo económico ha cambiado por completo el humor de los agentes financieros.

Además, también persisten las dudas sobre el escenario fiscal brasileño, en un momento en que el Congreso se dispone a votar, en pleno año electoral, un vasto paquete de medidas sociales impulsado por el Gobierno de Jair Bolsonaro, que incluye subsidios para los grupos más afectados por el alza de los combustibles.

Los operadores económicos sospechan que esas ayudas deteriorarán las cuentas públicas brasileñas.

En el mercado de divisas, el dólar estadounidense se apreció hoy un 0,78% y cerró cotizado a 5,232 reales para la compra y la venta, en el tipo de cambio comercial brasileño.

Sólo en junio el billete verde se revalorizó un 10,1% frente a la divisa brasileña, aunque en el primer semestre perdió un 6,2%.

Con todo, la bolsa de Sao Paulo restó hoy 1.079 unidades a su puntuación acumulada, en una sesión con un volumen negociado que rondó los 27.500 millones de reales (5.250 millones de dólares), en 4.244.481 operaciones, según los resultados preliminares.

Las mayores pérdidas se las anotaron la red de comercio minorista VIA (-8,1%) y las siderúrgicas Compañía Siderúrgica Nacional (-6,4%) y CSN Mineraçao (-6,3%).

Al frente de las ganancias se situaron los papeles de los laboratorios Fleury, que se dispararon un 16,1%. También cerraron en verde el operador de seguros médicos Hapvida (+3,8%) y Telefónica Brasil (+3%).

Las acciones más negociadas fueron las ordinarias de la minera Vale (-2,8%) y las preferentes de la petrolera estatal Petrobras (-0,5%).

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