La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena, calificó de “novedoso” al nuevo entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional ya que, “como pocas veces se ha visto”, le permitirá al Poder Ejecutivo “desplegar su propio modelo de desarrollo”.
Para la Cepal, es momento para el Gobierno de "desplegar su modelo de desarrollo"
En un comunicado, la titular de Cepal (foto) opinó que el nuevo entendimiento implica “un marco conceptual novedoso para este tipo de operaciones”, tanto desde una perspectiva institucional como socioeconómica.
El apoyo de una mayoría del arco político
En lo institucional, la directiva resaltó la importancia de que la ley haya sido discutida y sancionada por el Congreso nacional, ya que “refleja un amplio apoyo político y social que resulta fundamental en negociaciones de esta envergadura” que sobrepasan un período de Gobierno.
Desde el punto de vista socioeconómico, la economista chilena reflejó que “el nuevo programa no incluye reformas estructurales (por ejemplo, del sistema de pensiones o de las instituciones laborales) que suelen ser parte de los compromisos que asumen los países a cambio de este tipo de financiamiento”.
“Los esfuerzos transformadores estarán concentrados, según puede vislumbrarse en el acuerdo y en las declaraciones de las autoridades, en resolver los problemas de la estructura productiva argentina que históricamente determinaron una fuerte restricción externa al crecimiento del país, que suele manifestarse en crisis recurrentes en su balanza de pagos”, indicó Bárcena.
La posibilidad de encaminar la economía
Para la máxima autoridad del organismo dependiente de la ONU, el nuevo acuerdo "eleva la probabilidad de que la Argentina continúe la recuperación económica que viene transitando durante el último año, luego de la caída sufrida durante la pandemia por Covid-19".
Por último, la especialista dijo que la experiencia de la Argentina representa “un hito” para la región, porque “muestra la importancia de introducir cambios en la arquitectura financiera internacional que favorezca a los países de ingresos medios”.