Las acciones de las empresas líderes que cotizan en la Bolsa de Comercio terminaron la rueda del lunes con un retroceso de 6,21 por ciento y un Merval situado en los 73.635,15 puntos.
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El efecto Evergrande provocó un derrumbe de la Bolsa porteña y los ADRs
La caída de la plaza bursátil local estuvo en línea con la caída generalizada en los mercados internacionales por la crisis de la inmobiliaria china Evergrande.
Por su parte, el S&P BYMA Índice General se situó al finalizar la jornada en 3.080.692,00 unidades, con un descenso del 6,10 por ciento.
El volumen de negocios operado en acciones totalizó 1.876,8 millones de pesos (unos 19,1 millones de dólares o 16,2 millones de euros), con un balance de 2 subas, 40 bajas y 11 papeles sin cambios en el panel general.
Todas las empresas del panel líder de Argentina cerraron en terreno negativo, las acciones que tuvieron mayores caídas fueron las de Central Puerto (-10,86%), Banco BBVA Argentina (-9,79%) y Transener (-9,79%).
Las mermas en los ADRs de empresas argentinas fueron lideradas por papeles del sector energético y financiero, con mermas que en varios casos alcanzaron los dos dígitos.
Central Puerto se hundió 13,1%; banco BBVA, un 12,3%; Banco Macro, un 12%; Supervielle, un 11,6%; y Grupo Financiero Galicia, un 10,5%.
En consecuencia, todos estos papeles quedaron a un paso de borrar en su totalidad la suba acumulada tras el efecto PASO.
En tanto, los títulos públicos argentinos retrocedieron un 3 por ciento en promedio este lunes en sus cotizaciones en dólares.
Los bonos perdieron en algunos casos hasta 2,3%, con el Global 2035 al tope de las pérdidas.
Los papeles en pesos ajustables por CER profundizaron las pérdidas de la última semana y cayeron 0,7% en promedio en el tramo corto y 1,2% en los tramos más largos.
La excepción volvió a ser la deuda soberana en pesos dólar linked, que se mantuvo estuvo demandada, registrando alzas de 0,56% en el T2V1, del 0,8% en el TV22 y del 0,5% en el T2V2.
El índice de riesgo país de Argentina se disparó a un 4,2 por ciento hasta los 1.576 puntos básicos.
A su vez, Wall Street moderó las pérdidas este lunes al cierre de la sesión y su principal indicador, el Dow Jones, bajó un 1,78% entre temores por la crisis de la inmobiliaria china Evergrande.
Según datos al cierre de la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones perdió 614,41 puntos, hasta 33.970,47, mientras el selectivo S&P 500 retrocedió un 1,70% o 75,26 enteros, hasta 4.357,73.
El índice Nasdaq, que aglutina a las tecnológicas más importantes, se llevó la peor parte y descendió un 2,19% o 330,06 unidades, situándose en 14.713,90.
El parqué neoyorquino parecía encaminado a registrar su peor jornada en prácticamente un año, pero la última hora de negociaciones fue positiva y los tres indicadores redujeron sus pérdidas.
El Dow, que llegó a perder 970 puntos en su peor momento, selló finalmente su peor jornada desde tres meses, mientras que para el S&P 500 tuvo su peor rendimiento desde mayo.
Wall Street se vio arrastrado por la aversión al riesgo en los mercados internacionales debido a la posible quiebra de Evergrande, la segunda mayor promotora de China.
Asimismo, influyeron la proximidad de un nuevo techo de deuda en EE.UU. y la desaceleración de la economía por la expansión de la variante delta del coronavirus.
También pesó la posibilidad de que los bancos centrales empiecen a retirar los estímulos monetarios, por lo que estará mañana en el foco la reunión de política monetaria de la Reserva Federal.
No obstante, los expertos también señalan que en la segunda mitad de septiembre, un mes tradicionalmente flojo en bolsa, los inversores aprovechan para recoger beneficios y suele elevarse la volatilidad.
Respecto a los últimos datos sobre la situación epidemiológica en EE.UU., las muertes diarias por coronavirus han vuelto a ascender a 2.000 por primera vez desde marzo, lo que ha apagado los ánimos.
Todos los sectores corporativos terminaron en rojo, encabezados por el de la energía (-3,04%), el de bienes no esenciales (-2,37%) y el financiero (-2,22%).
En el grupo de 30 cotizadas del Dow Jones, las mayores pérdidas fueron para Caterpillar (-4,47%), Goldman Sachs (-3,41%) y JPMorgan Chase (-2,99%).
En otros mercados, al cierre de Wall Street, el oro ascendía a 1.765,90 dólares la onza, el rendimiento del bono a 10 años caía al 1,311% y el dólar perdía terreno frente al euro, con un cambio de 1,1727.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) culminó este lunes con un descenso del 2,3%, hasta en 70,29 dólares, arrastrado por la aversión al riesgo en los mercados.
Según datos al final de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en octubre restaron 1,68 dólares con respecto al cierre anterior.
El petróleo de referencia estadounidense cerró la semana pasada con una revalorización en torno al 3% pese a algunos altibajos, pero en una sola jornada perdió prácticamente lo ganado.
Las principales plazas internacionales cayeron hoy arrastradas por la aversión al riesgo debido a la posible quiebra del gigante inmobiliario Evergrande y a la proximidad de un nuevo techo de deuda en EE.UU.
Finalmente, el miedo a una posible quiebra del gigante inmobiliario chino Evergrande y sus eventuales efectos en la economía mundial arrastró este lunes a la bolsa de Sao Paulo, que cayó un 2,33%, y provocó turbulencias en el mercado de divisas.
El índice Ibovespa, referencia del parqué, cerró con 108.843 puntos en una jornada en la que llegó a hundirse un 3,5% por la aversión al riesgo producida por la crisis en el sector inmobiliario de China, con epicentro en Evergrande.
La inmobiliaria china se encuentra al borde de la quiebra al tener que hacer frente a una parte de su deuda de 305.00 millones de dólares que vence el próximo jueves.
La delicada situación de la promotora asiática y los rumores que giran a su alrededor han castigado a las bolsas europeas, así como a los principales indicadores de Wall Street.
La bolsa de Sao Paulo no ha sido la excepción -China es el mayor socio comercial de Brasil-, aunque en la recta final de la sesión ha recuperado algo de las pérdidas.
En esa caída también ha contribuido la cautela imperante entre los agentes económicos ante las inminentes decisiones de política monetaria tanto de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, como del Banco Central de Brasil, en un contexto de altas presiones inflacionarias.
También hubo tensiones en el mercado de divisas, donde el dólar estadounidense se apreció un 0,87% y cerró cotizado a 5,33 reales para la compra y la venta, en el tiempo de cambio comercial brasileño.
Con todo, la bolsa de Sao Paulo restó 2.595 unidades a su puntuación acumulada.
El volumen negociado alcanzó los 34.745 millones de reales (unos 6.500 millones de dólares), en un total de 4.665.531 operaciones financieras, número que indican una alta volatilidad.
La mayoría de los valores cerraron en rojo. Ese fue el caso de los buques insignia de la plaza, como el gigante minero Vale (-3,30%) y la petrolera estatal Petrobras (-1,40%).
También fue una mala jornada para el sector bancario, con fuertes caídas para Itaú-Unibanco (-2,26%) y Bradesco (-3,75%), las dos mayores entidades financieras del país.
Los peores números se los anotó, sin embargo, la petroquímica Braskem (-11,54%).
En la otra orilla, al frente de las ganancias en el Ibovespa figuraron las acciones de la eléctrica Copel (4,98%), la empresa de gestión de aguas y residuos Sabesp (1,81%), y la agencia de viajes CVC Brasil (0,88%).