El ex ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, advirtió que el Gobierno aplica un "mal diagnóstico y una mala terapia" para intentar que el costo de vida baje.
Para Lacunza, el Gobierno hace un "mal diagnóstico" de la inflación
"Mal diagnóstico, mala terapia, pronóstico reservado", resaltó el economista, tras conocerse que la inflación llegó a 4,8% en marzo último.
Según el experto, "desde hace seis meses la inflación corre al 58% anualizado. Exactamente al doble que el 29% del Presupuesto. No es pronóstico, es presente".
"No es estacional, son seis meses al 4% mensual promedio. No es micro (competencia, especulación, empresarios, sindicatos), es macro (Gobierno)", describió.
A través de su cuenta en la red social Twitter, Lacunza (foto) comentó que el proceso inflacionario "dura un embarazo: emitís pesos hoy, precios suben a los nueve meses.
La inflación del verano-otoño 2021 se gestó en la emisión del otoño-invierno de 2020 (cuando el Gobierno había descubierto la maquinita de la felicidad: la emisión no genera inflación)".
A su criterio, restringir las exportaciones de carne para que bajen los precios de ese alimento implicaría "inflación futura por liquidación de stocks (ya pasó con Guillermo Moreno)"
En cuanto a los monopolios, desarrolló: "el monopolista pone precio máximo el día cero, no un poco cada mes".
Sobre "pisar tarifas", Lacunza evaluó que importaría "más emisión y por ende inflación futura por déficit fiscal (subsidios) y externo (importación de gas)".
En esa línea, "pisar el tipo de cambio" sería, a su criterio, "un búmeran futuro por atraso cambiario".
Según informó el INDEC, la inflación de marzo trepó al 4,8%, impulsada por incrementos en alimentos, ropa y educación. Así, en el primer trimestre la inflación llegó al 13% y complicó al Gobierno en su intención de cerrar 2021 con un índice del 29%, tal como figura en el Presupuesto Nacional.
En comparación con marzo del año pasado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza del 42,6%, cuando en febrero había sido del 40,7%.
La suba de marzo estuvo empujada por ajustes del 5,9% en carne, 7,2% en lácteos, 10,8% en prendas de vestir y 28,5% en educación.