La XLV Cumbre Presidencial del organismo sudamericano, a celebrarse en Montevideo el 11 de julio, deberá cerrarse con definiciones claras sobre como será el futuro de las relaciones comerciales dentro del bloque una vez que se reincorpore Paraguay, y en el momento en que Venezuela empieza a jugar un rol más importante en el grupo también integrado por la nación anfitriona, Argentina, Brasil, quienes también deberán resolver sus diferencias.
La próxima Cumbre del Mercosur será clave para la región
Brasil "corre el riesgo de perder más espacio en sus mercados exportadores si no entra de lleno en el juego mundial de buscar nuevas sociedades en el comercio internacional", sostuvo la CNI al referirse a la Alianza del Pacífico, cuyos "países juntos tienen el 35 % del Producto Interior Bruto (PIB) latinoamericano y el 3 % del comercio mundial".
El mismo informe analizó que todos los países citados tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y la UE, en los cuales no se incluye a Brasil, que tiene solamente "22 acuerdos preferenciales, en su mayoría de poca relevancia".
A todos estos factores, se le agrega la tirantez entre los Gobiernos de Paraguay y Venezuela, que parecen ir en rumbos opuestos en cuanto a la ideología política, luego de la muerte de Hugo Chávez -sucedido por su fiel ladero Nicolás Maduro- y la salida próxima de Federico Franco para que llegue el mandatario electo, el empresario Horacio Cartés.
En la previa, el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, visitará a su par brasileño, Antonio Patriota, el próximo día 9, en vísperas de la Cumbre del Mercosur.
Según un comunicado de la Cancillería brasileña, los ministros pasarán revista al estado de las relaciones bilaterales, con énfasis en el comercio, y también analizarán la agenda de la Cumbre del Mercosur, que se realizará los días 11 y 12 de julio en la capital uruguaya.
El comercio entre Brasil y Uruguay pasó de 942 millones de dólares en 2003 a los 4.000 millones de dólares registrados el año pasado.