Brasil creó 131.010 puestos de trabajo formales en julio, con lo que interrumpió una secuencia de cuatro meses seguidos en negativo por las medidas de aislamiento impuestas para contener la pandemia de coronavirus.
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El mercado laboral brasileño empieza a mostrar señales de vida
El resultado de julio es fruto de la diferencia entre las contrataciones, que llegaron a 1.043.650, y los despidos, que sumaron 912.640, según los datos divulgados por el Ministerio de Economía y que reflejan un tímida recuperación económica del país, el segundo del mundo más castigado por la Covid-19.
El mercado de empleo formal brasileño rompió así una racha negativa que se prolongaba desde marzo, cuando los gobernadores y alcaldes comenzaron a adoptar cuarentenas, más o menos rígidas, en sus territorios para hacer frente a la propagación del virus.
El Gobierno atribuyó esos buenos resultados al programa que ha impulsado durante la crisis sanitaria para evitar despidos y que ayudaba a los empresarios a completar la nómina de sus trabajadores.
El ministro de Economía, el liberal Paulo Guedes, señaló en una comparecencia virtual que los datos muestran una "vuelta lenta, pero segura" de la actividad económica. "Hay señales de fortalecimiento de la economía brasileña", aseveró.
No obstante, el saldo es aún negativo en el acumulado de los siete primeros meses del año, periodo en el que se registraron 8.914.379 despidos y 7.821.801 contrataciones, lo cual significa que se cerraron cerca de 1,1 millones puestos de trabajo.
De esta forma, el cómputo total de empleados formales en Brasil se ubicó en julio en los 37.717.045, lo que supone un aumento el 0,35% en relación al mes anterior.
El Ministerio de Economía detectó un crecimiento de los puestos de trabajo formal en cuatro de las cinco actividades económicas que fueron analizadas, destacando la industria de transformación (+53.068) y la construcción (+41.986).
Sin embargo, el sector servicios, que responde por prácticamente tres cuartas partes del producto interior bruto (PIB) brasileño, presentó un descenso de 15.948 empleos formales.
Pese a que los últimos indicadores macroeconómicos indican una leve mejoría, Brasil camina hacia una de las peores recesiones de las últimas décadas.
Según analistas consultados por el Banco Central, la economía brasileña cerrará 2020 con una caída del 5,52%, aunque organismos internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, son más pesimistas y sitúan esa retracción entre el 8 y el 9%.
Por su parte, el Gobierno de Jair Bolsonaro, que durante la crisis sanitaria se ha mostrado más preocupado con los efectos económicos del coronavirus, prevé una contracción del PIB cercano al 5%.
Los efectos de la pandemia han disparado además la tasa de desempleo por encima del 13%, equivalente a 12,8 millones de personas en busca de un empleo en un país donde alrededor del 40% de los trabajadores está en la informalidad.
Por su parte, la tasa de desempleo en junio en Uruguay ascendió un punto porcentual respecto a mayo (9,7%) y se situó en el 10,7%, según las cifras difundidas este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) del país suramericano.
Esa tasa supone la más elevada en Uruguay desde agosto de 2006, cuando llegó al 10,9%.
Si bien la tasa de desempleo había alcanzado el 10,5% en febrero, desde que se declaró la emergencia sanitaria en el país suramericano por la llegada del Covid-19, el 13 de marzo, la cifra mensual descendió mes a mes hasta junio, en que volvió a subir.
En cuanto a la tasa de empleo se situó en junio en 53,6%, 0,7% superior al mes anterior (52,9%).
Las mujeres son las más afectadas por el desempleo, con un 12,8%, mientras que en los hombres la cifra se ubica en un 8,9%.
Nada más conocerse los datos, el economista Aldo Lema valoró en su cuenta de Twitter que, pese al alza del desempleo, "la ocupación mostró en junio una recuperación adicional" con el aumento del "empleo desestacionalizado" y la atenuación de "la caída interanual de los ocupados".
Según la documentación facilitada por el INE en base a la denominada Encuesta Continua de Hogares (ECH) -ahora telefónica y no presencial-, el número de personas inactivas en junio "descendió en 45 mil personas", mientras que los ocupados aumentaron "en 20 mil ochocientas personas".
Entre los inactivos que declararon estar disponibles para trabajar pero no buscaron trabajo, un 27,7% dice que no lo hizo "por la coyuntura de la pandemia", según la fuente.
La encuesta introduce algunos indicadores en función de la situación de pandemia para "comprender mejor lo sucedido en el mercado laboral", como "la incidencia del teletrabajo efectivo".
Según el informe, un 14,0% de los ocupados declaró haber hecho teletrabajo en la semana anterior, siendo el menor nivel alcanzado durante el período comprendido entre los meses de abril y junio.
Uruguay declaró la emergencia sanitaria por el Covid-19 el 13 de marzo, cuando se conocieron los cuatro primeros positivos en el país suramericano. En ese momento se suspendieron los espectáculos públicos y las clases, además de que las autoridades exhortaron a la población a quedarse en casa.
La actividad económica fue recuperándose poco a poco, bajo protocolos de seguridad y ocupación, con la apertura del sector hostelero, de los centros comerciales y, en último lugar, de los espacios culturales.
Fuente: EFE