Así lo expresó Martin Rappallini, Presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, en una entrevista con SOMOS PYMES Radio (Eco Medios AM 1220, domingos de 11 a 13 hs).
UIPBA: "el objetivo es reactivar toda la producción sin tener un gran foco de contagio"
El dirigente empresarial graficó que "en todo el mundo, el sector industrial no es un gran foco de contagio del coronavirus. Se puede volver a poner en marcha el aparato productivo".
"Lo importante son los protocolos sanitarios para el funcionamiento interno y el transporte en las empresas. Las industrias deben cumplir con las normas y trabajar con barbijos y distancia social, con una jornada reducida", aclaró.
Para Rappallini, "la salud contra la economía es el tema a resolver. Debemos tener una sintonía fina y aplicar políticas de acuerdo a la realidad de nuestro país".
"En la provincia de Buenos Aires están abiertos todos los corralones y negocios de respuestos. Estamos tratando de que se habiliten sectores como autopartes y materiales de la construcción", explicó el directivo en el programa que conduce Carlos Manzoni, editor de "Economía" en el diario La Nación.
Y agregó: "Hay rubros que están muy afectados como restaurantes, hoteles y comercios, que van a tardar un poco más de tiempo para ser habilitados por su alta circulación del coronavirus".
"El objetivo es reactivar todos los sistemas productivos sin tener un gran foco de contagio", manifestó Rappallini (foto).
En cuanto al vuelco proteccionista que dio Argentina en la última semana, el titular de UIPBA analizó: "El mundo va a ser distinto después de la pandemia. Por eso, no se pueden continuar las negociaciones por acuerdos comerciales cómo si no hubiese pasado nada. Hay que ver cómo quedan configurados los escenarios luego de este momento difícil a nivel mundial".
Al ser consultado sobre las problemáticas que tiene la industria vernácula, el directivo rotuló al menos tres factores. "El costo financiero, que influye mucho en el desarrollo de los sectores productivos.
"En Argentina, tener una tasa de interés del 40 por ciento hace inviable cualquier proyecto de renovación tecnológica", argumentó.
"A su vez, las cadenas de valor tienen un 70 por ciento de presión fiscal interna además de impuestos que se cobran por exportar", subrayó.
"Necesitamos una modernización de las legislaciones laborales que permitan movimientos de los trabajadores dentro la planta, que posibilitarían un aumento de la productividad. Y una mayor estabilidad macroeconómica para invertir en tecnología", identificó Rappallini.
Según el máximo referente de UIPBA, "Argentina tiene una gran vocación industrial que no se ve en otros países. Pero tenemos que hacer las tareas para que nuestros empresarios puedan invertir y hacer productos de muy buena calidad a costos competitivos".
Redacción: Mauro Torres