Lo dijo el candidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna, quien remarcó en Tucumán que "Argentina hoy demanda apertura, capacidad de diálogo y búsqueda de consenso".
"Hay que prestarle atención a la inversión, la productividad y el empleo"
"No nos hace falta esta polarización entre dos fuerzas que no se escuchan, no se hablan y destruyen cualquier alternativa diferente a la que ellos significan", dijo el economista al referirse al Frente de Todos, encabezado por Alberto Fernández, y a Juntos por el Cambio, del presidente Mauricio Macri.
Lavagna llegó esta mañana a la provincia junto su compañero de fórmula, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, para participar de un homenaje a los patriotas de la Batalla de Tucumán, que se realizó en la Plaza Belgrano de la capital tucumana.
Allí, el ex ministro de Economía destacó que "Consenso Federal justamente busca un consenso amplio, un gobierno con base en la unión nacional y con una mirada hacia el interior del país mucho más fuerte".
"Queremos generar una alternativa más equilibrada, más abierta, más libre y con una visión de futuro menos ideologizada hacia la izquierda o hacia la derecha", argumentó.
Sobre la situación económica del país, opinó: "Llevamos ocho años de estancamiento, cuatro del gobierno anterior y cuatro del actual gobierno, con dos políticas que llevaron adelante cada uno totalmente distintas y opuestas, pero fracasadas".
"El gobierno anterior se entusiasmó con el consumo, creyendo que iba a garantizar el crecimiento y no se ocupó de la inversión, ni de la producción ni del empleo. Luego vino este gobierno (de Macri) y se emocionó con la lluvia de inversiones, que no sucedió, porque nadie invierte en un país que no tiene capacidad de compra", explicó Lavagna.
"Hay que acostumbrarse a mirar las cosas en su conjunto, usar al consumo como una locomotora del crecimiento pero al mismo tiempo prestarle atención a la inversión, a la productividad, al empleo, que hace sustentable el proceso", señaló.
Por último, remarcó que "el 2020 será un año difícil, la situación es peor que en el 2015; al estancamiento, a la falta de empleo y al nivel alto de pobreza, se suma la caída de la producción, una inflación del 50 % y un hecho nuevo y tremendamente negativo que es una deuda externa fenomenal".