El rojo de intercambios comerciales llegó a su peor cifra en una década, de acuerdo a un informe del Departamento de Comercio de Estados Unidos publicado el miércoles.
En la era Trump, EE.UU. logró su mayor déficit comercial en 10 años
A pesar de la repetida promesa del presidente Donald Trump de reducir los déficits comerciales, este aumentó un 12,2% en 2018, a 621 mil millones de dólares, alcanzado un récord durante su primer año en el cargo.
Si bien el fortalecimiento del dólar y la desaceleración del crecimiento económico en algunas regiones han contribuido a la ampliación del déficit, la cifra récord también puede deberse, al menos en parte, a las decisiones del propio presidente, a la tensión comercial que inició con sus principales socios comerciales, entre ellos China, y a la aprobación de la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos en 2017.
El déficit real alcanzó en diciembre los 91,6 mil millones de dólares, su nivel más alto desde 1994. La reciente ampliación del déficit se debe en parte al debilitamiento de las exportaciones, según Daniel Silver, economista de JPMorgan.
Las exportaciones nominales a China disminuyeron un 33% en diciembre del año anterior en comparación con el mismo período previo, probablemente como resultado de los aranceles que impuso China como represalia sobre los productos estadounidenses.
Estados Unidos y China han atravesado meses de negociaciones difíciles durante las cuales Trump prometió reducir el déficit comercial entre las dos economías más grandes del mundo.
Se ha informado que ambas partes están cerca de alcanzar un acuerdo que podría incluir la compra por parte de China de más de 100 mil millones de dólares en productos estadounidenses cada año, incluidos productos agrícolas y energéticos.
Las reducciones de impuestos también pueden contribuir al aumento del déficit comercial. Derek Scissors, académico del American Enterprise Institute, calcula que los recortes de impuestos podrían aumentar el déficit comercial en 200 mil millones de dólares.
Como muestran los datos históricos, los déficits comerciales generalmente aumentan tras los recortes de impuestos, como las reducciones de impuestos de 2001 y 2003 del presidente George W. Bush, y los recortes del presidente Ronald Reagan a inicios de los años ochenta.
Esto quizá se debe a que mayores ingresos generan más consumo, lo que aumenta la necesidad de conseguir productos extranjeros, un aspecto fundamental del déficit comercial.
El profesor de la Harvard Kennedy School, Jeffrey Frankel, advirtió en enero de 2018 que “el aumento en el gasto provocado por las reducciones de impuestos va en su totalidad, y no solo en parte, al déficit de la cuenta corriente”.
El déficit comercial no siempre es negativo
Trump ha hablado especialmente de la reducción de la brecha del déficit y la ha citado como un fracaso de la política comercial anterior. Calificó el déficit comercial como “inaceptable”.
“Vamos a empezar a reducirlo, y lo haremos lo más rápido posible”, dijo el mandatario después de su viaje a Asia en noviembre de 2017.
Si bien Trump suele culpar del déficit comercial a los malos acuerdos comerciales, puede que esta no sea toda la historia. El déficit comercial no es necesariamente negativo y mirarlo fuera del contexto de la economía sería simplificarlo de manera exagerada.
Parte de la brecha está causada por los países que utilizan políticas comerciales desleales para deshacerse de los productos en Estados Unidos, pero también tiene mucho que ver con la fuerte cultura de consumo y las bajas tasas de ahorro desde la década de 1970, que crean una fuerte demanda de productos extranjeros.
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Estados Unidos alcanzó el déficit comercial más alto en 10 años
Un informe de BofA Merrill Lynch Global Research de 2018 prevé además que la proporción del déficit comercial en el PIB aumente en 0,2 puntos porcentuales para 2020.
Trump ha tomado medidas para combatir los déficits comerciales, ha instado a las empresas a fabricar en Estados Unidos y ha renegociado los acuerdos comerciales con socios como la UE y China.
Sin embargo, los economistas creen que el problema fundamental, a largo plazo, radica en lo que sucede internamente, en conseguir que el gasto se ajuste al ahorro en el país.
“Es muy difícil corregir el déficit comercial si no soluciona el problema del endeudamiento”, le reveló a Yahoo Finanzas Ethan Harris, director de economía global de BofA Merrill Lynch Global Research. “Se trata de tener un presupuesto disciplinado en el gobierno, mantener un déficit bajo y fomentar el ahorro familiar para que podamos financiarnos internamente”.
Fuente: Yahoo Finanzas