La actividad económica del país se contrajo en enero por primera vez en seis meses, poniendo de relieve un ritmo dispar de recuperación de la peor depresión en décadas en el gigante sudamericano.
- Somos Pymes >
- Internacionales >
El PBI de Brasil tuvo en enero una merma menor a la esperada
Con todo, el declive fue menor al previsto por analistas en un sondeo de Reuters, generando la cuarta sorpresa positiva en cinco meses, lo que sugiere que continúa el panorama de un repunte gradual de la economía.
El índice de actividad económica del banco central cayó un 0,56 por ciento desde diciembre, según informó el lunes la entidad, por debajo del pronóstico promedio de un descenso de 0,80 por ciento.
Las tasas de interés en mínimos récord, la desaceleración de la inflación y la reducción del desempleo han generado un repunte en el gasto de las familias brasileñas y una incipiente recuperación en las inversiones corporativas.
Pero el repunte económico aún no presiona la inflación, mientras la tasa de desocupación sigue en dos dígitos y las empresas mantienen capacidad ociosa.
Eso llevaría al banco central a recortar las tasas una vez más esta semana, a un nuevo mínimo, para brindar respaldo extra a la principal economía latinoamericana luego de unas cifras decepcionantes del cuarto trimestre.
La semana pasada, economistas redujeron sus estimaciones de crecimiento para Brasil en 2018 a 2,83 por ciento desde 2,87 por ciento, según la mediana de un sondeo del banco central. Aún así, seguiría siendo el mayor ritmo de expansión anual desde 2013.
El Índice de Actividad Económica -considerado un dato previo del Producto Interior Bruto (PIB)- de enero pasado es el primer porcentaje negativo tras los registrados en diciembre (1,16 %), noviembre (0,42 %), octubre (0,29 %) y septiembre (0,35 %).
No obstante, la actividad económica creció el 2,97% en enero pasado frente al mismo mes de 2017, mientras que en la comparación interanual presentó una subida del 1,20%.
El indicador es calculado con base en los datos del crecimiento industrial, agropecuario y de servicios, los tres principales sectores de la economía brasileña, pero no reúne todas las variables necesarias para determinar el PIB, dato divulgado por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
La economía brasileña creció el 1,0% en 2017 tras una profunda recesión que provocó una caída del PIB del 3,5% en 2016 y otro 3,5% en 2015 para encadenar dos ejercicios seguidos en negativo, algo que no ocurría desde la década de 1930.
Para revertir esa situación y afrontar el abultado y crónico déficit fiscal, el Gobierno del presidente Michel Temer, en el poder desde mediados de 2016, aplicó un plan de austeridad con reformas estructurales de corte liberal, recortes en el presupuesto y un amplio programa de privatizaciones y concesiones.
El Ejecutivo de Temer, cuyo mandato expira el próximo 1 de enero de 2019, espera consolidar el crecimiento de 2017 y preve una expansión del 3,0% del PIB para este año.
Fuente: Reuters / EFE