Fiel a su tradición de declarante sin pelos en la lengüa, el ministro del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación, Eugenio Zaffaroni, dejó en claro que no le molestaría que se ponga fin a ese privilegio que tiene los magistrados del país.
Fiel a su tradición de declarante sin pelos en la lengüa, el ministro del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación, Eugenio Zaffaroni, dejó en claro que no le molestaría que se ponga fin a ese privilegio que tiene los magistrados del país.