Las autoridades de ese país pretenden bloquear el ingreso de las importaciones de ese producto provenientes de Argentina y Uruguay, para mejorar los precios que reciben sus tamberos.
Problemas para el ingreso de leche en polvo argentina a Brasil
El ministro de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, Blairo Maggi, informó que la medida es para "terminar con las distorsiones provocadas por las importaciones".
"Vamos a hacer estudios para evaluar esa posibilidad (imponer derechos de importación intrazona a los lácteos); ya puse al tanto del tema al presidente Michel Temer y al ministro de Relaciones Exteriores Aloysio Numes", indicó en un comunicado oficial.
Para el Gobierno de Brasil, lo que sucede con lácteos va emparentado con el comercio de azúcar por parte de Argentina, un producto que cuenta con derechos de importación intra Mercosur del 18% al 20%.
Esto se pensó como un método para proteger a la industria azucarera local de sus pares brasileños (mucho más competitivos).
A partir de mayo de 2018 el cupo de exportación de leche en polvo asignado a la Argentina por Brasil quedará en desuso ya que sólo sirvió para generar desequilibrios comerciales a nivel Mercosur.
El pasado 14 de agosto representantes del Centro de la Industria Lechera de la Argentina, al vencerse el cupo de 51.600 toneladas correspondiente al ciclo 2016/17, renegociaron en Brasilia la extensión del mismo hasta mayo del año que viene con un volumen mensual máximo de 5.000 toneladas. Esto finalizará en junio de 2018.
Durante la reunión realizada en Brasilia, en la cual participaron autoridades de entidades gremiales agropecuarias y del Ministerio de Agricultura (MAPA) del vecino país, los negociadores de CIL remarcaron que es imposible sostener la continuidad del cupo si el mismo no se aplica también a Uruguay porque esa situación genera un perjuicio notable para la industria láctea argentina.
En los primeros siete meses de 2017, según datos oficiales (Agrostat/MAPA), Brasil importó 18.718 toneladas de leche en polvo entera argentina, mientras que las compras a Uruguay fueron en ese período 88% más elevadas (35.188 toneladas).
En el año 2016 esa brecha había sido del 150% (86.217 toneladas enviadas por Uruguay versus 34.438 colocadas por Argentina).