Esta vez fue el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, quien defendió la iniciativa impulsada por la administración macrista pese a las críticas que surgieron desde el arco sindical.
El Gobierno insiste con la necesidad de hacer una reforma laboral
El funcionario dijo que el Poder Ejecutivo impulsará una reforma laboral "en base al consenso y al diálogo", y aclaró que "no habrá sorpresas" dentro de la nueva legislación.
"Lo vamos a hacer en base al consenso y al diálogo. No es que va a haber sorpresas y va a caer un exocet sobre la cabeza de nadie", precisó el segundo de Marcos Peña.
En declaraciones radiales, Quintana (foto) opinó que una reforma no implica "necesariamente mayor vulnerabilidad del trabajador, en absoluto".
"Es ver cómo podemos -cuidando a los trabajadores- tener un mercado moderno para todos. Queremos crear condiciones para que haya más trabajo", concluyó.
A comienzos de la semana, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, confirmó que el Gobierno nacional estudia poner en práctica una política tendiente a mejorar la productividad de las empresas, analizando la cuestión "sector por sector".
En ese sentido, explicó que la posibilidad de concretar esta reforma dependerá de lo que "los actores sociales estén dispuestos a trabajar".
En respuesta, uno de los secretarios generales de la Confederación General del Trabajo, Juan Carlos Schmid, esgrimió que esa iniciativa "no generará un mayor crecimiento económico".