"Hubo una previsión de que iba a caer el superávit debido a la crisis internacional, a la sequía y a la caída de precios de los commodities (materias primas), pero fue un error de estimación" del gobierno, explicó Mauricio Claverí, coordinador de análisis de comercio exterior de la consultora Abeceb a la agencia AFP.
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Estiman que Argentina aflojará su política comercial en 2013
En este escenario "el país más beneficiado será Brasil puesto que fue el más castigado por la reducción de compras al exterior", sostuvo.
Argentina redujo el déficit bilateral con Brasil de 5.802 millones de dólares en 2011, a 1.554 millones de dólares en 2012, con una merma del 20,7% de las compras a su mayor socio en el Mercosur.
"El principal cuestionamiento que se le hace al gobierno argentino es que si quiere tener superávit comercial, por qué no trata de aumentar las exportaciones en vez de frenar importaciones. Al contrario de lo que se creía las exportaciones cayeron más por características internas que por demanda internacional", graficó Claverí.
Por su parte, Ramiro Castiñeira, analista de la consultora Econométrica, reflejó que "Argentina necesita del superávit comercial porque es su única fuente de dólares para pagar la deuda y para que funcione la macroeconomía".
El economista consideró que el crecimiento del superávit se debió en gran medida a que Argentina desaceleró su ritmo de crecimiento. "El aumento del superávit comercial tiene más que ver con el freno a la economía. Las medidas restrictivas a las importaciones jugaron un rol secundario, nadie va a importar cuando la economía se frena", dijo.
La economía argentina pasó de crecer en 2011 8,9%, a 2,2% el año pasado, según el último informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
A su vez, Andrés Bonifacio, gerente de Economía y Finanzas de la consultora Ecolatina, señaló que "gracias a los efectos de las trabas y los elevados precios internacionales, las mejoras en los saldos de productos primarios y la industria permitieron no sólo compensar el mayor rojo energético (importaciones de hidrocarburos principalmente) sino también abultar el saldo comercial".
"Aunque se haya reducido a costa de trabas y menor actividad económica, se mantiene el esquema en el cual el estructural déficit comercial en la industria se compensa con el superávit del campo y la agroindustria", añadió.
De todos modos aclaró que "en adelante, para crecer, se necesitarán no sólo más dólares para la industria sino también para adquirir energía. De manera que si no fuera por los excelentes precios internacionales (de las materias primas), las presiones sobre el mercado cambiario serían mucho mayores", concluyó.