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Participación

Participación del Estado en la renta agrícola llegó al 63%

26 de diciembre de 2016 - 17:01

Mediante un estudio sectorial, la organización recordó que desde diciembre de 2015, primer mes de la administración macrista, se pusieron en marcha medidas que beneficiaron al campo.

Esa nueva política hizo que la participación del Estado en la renta agrícola descendiera inmediatamente casi 30 puntos porcentuales de 94,1 a 66,3% y oscilara durante todo 2016 en esa cifra hasta llegar al 63% este mes.

Al respecto, FADA destacó que esta cifra significa que la sumatoria de los tributos provinciales y nacionales, incluidos los derechos de exportación a la soja del 30%, representan 63 de cada 100 pesos que genera de renta (valga la redundancia) una hectárea promedio en la Argentina.

Según David Miazzo, economista de la Fundación, "se combinan un aumento del precio del maíz, el incremento del tipo de cambio y una caída en el costo de los insumos. Los brotes verdes en la agricultura, en tanto, ya llegaron: fertilizantes y maquinaria".

La renta agrícola es lo que vale la producción menos los costos. Es el resultado que se obtiene al restarle lo que insume la producción, comercialización y transporte al valor productivo a precios internacionales.

El 22 de diciembre de 2015 se produjo una baja de la participación del Estado en la renta agrícola de casi 30 puntos porcentuales, tras las medidas económicas destinadas a beneficiar al agro, como la eliminación de retenciones a cereales, girasol y los productos de economías regionales, con excepción del complejo sojero.

En ese entonces, la "eliminación-reducción de los derechos de exportación que pasaron del 35% al 30% para la soja, del 20% a 0% para el maíz y del 23% a 0% para el trigo y la consiguiente mejora de precios incrementaron la renta agrícola y redujeron la participación del Estado sobre la misma, que fue del 94,1% en septiembre a 66,3% en diciembre de 2015", reflejó el informe.

Pero 66,3% no se alejaba mucho del promedio de años anteriores, donde había mejores precios y un tipo de cambio real mayor.

En tanto, FADA graficó que la explicación de la actual baja al 63 por ciento se debe al incremento del precio disponible del maíz en dólares del 7,6%, un aumento del tipo de cambio del 5% y un leve descenso en pesos del costo de los insumos fitosanitarios, en torno al 5 a 10%.

Al respecto, el economista Maximiliano Castillo expresó que en la economía hay pocas señales de una recuperación significativa.

De cara al 2017, el analista subrayó que "hay sectores específicos beneficiados por la actual política económica que tendrán un repunte, como sucede con mayor claridad con el agro o con la obra pública".

No obstante, otro índice que se conoció durante la semana pasada fue el InCAIR, de La Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) que mostró una lenta recuperación en la actividad del mercado inmobiliario rural.

Las empresas integrantes de la Cámara que, venden y compran campos, tuvieron su máximo pico de actividad con 97,5 puntos, ahora la última medición marca 43.33 puntos y nada hace prever que 2017 traiga un salto cuantitativo.

Lo cierto es que la actividad inmobiliaria rural, respecto del mismo período del año pasado (noviembre), "creció un 64 por ciento, y marca un acumulado del 13.6 por ciento en los últimos seis meses".

Javier Christensen, secretario de la Comisión Directiva de la Cámara y responsable del Índice indicó que "el negocio financiero de las Lebacs, con el dólar quieto, aún perjudica las inversiones inmobiliarias y productivas".

Respecto del flujo de divisas proveniente del blanqueo de capitales, consideró que "el mismo aún no ha impactado totalmente en la actividad inmobiliaria rural".

Por último, en CAIR se afirma que la reactivación está condicionada a "la evolución de las expectativas futuras en materia política y económica".

Fuente: NA
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