Finalmente, la Cámara baja dio el visto bueno a la reforma de la ley que reduce las comisiones que cobran las tarjetas de crédito y débito a los comercios por cada compra.
Diputados aprobó el proyecto de ley de tarjetas y vuelve al Senado
Durante la madrugada del jueves, los legisladores dieron media sanción con 134 votos a favor, 34 en contra y 5 abstenciones a una iniciativa diferente a la que tenía media sanción del Senado.
El proyecto impulsado por los diputados oficialistas Eduardo Amadeo y Daniel Lipoveztky planteaba reducir del 3 al 2 por ciento el arancel que cobran las tarjetas de crédito a las transacciones, y del 1.5 al 1 por ciento por las operaciones realizadas con tarjeta de crédito.
Pero ante la presión de los bancos, el interbloque de Cambiemos aceptó introducir un criterio de gradualidad en el caso de los comercios medianos y grandes.
Así, en 2017 el arancel que cobran las tarjetas de crédito a estos comercios sería del 2,6 por ciento, y del 1,3 por compras con débito.
A partir del 1 de Enero de 2018, la comisión sería de 2,3 por ciento para crédito y 1,15 para débito; mientras que a partir de 2019 serán del 2 y 1 por ciento, respectivamente.
En cambio, a las pequeñas empresas que facturan menos de 55 millones de pesos anualmente se les cobrará directamente, a partir del próximo 31 de diciembre, la comisión del 2 por ciento para compras con crédito y del 1 por ciento con débito.
La norma consensuada con la CAME mejora los términos para los comercios en lo correspondiente a las comisiones, pero la bancada kirchnerista detectó un futuro perjuicio a los consumidores.
El proyecto hablita, en otro de sus artículos, que en las ventas con tarjetas de crédito el comerciante pueda trasladarle al consumidor el costo de las comisiones en el precio final.
La reforma de la Ley de Tarjetas de Crédito y Débito fue el último tema a tratar en la prolongada sesión de la Cámara baja que comenzó el miércoles.
En el debate, la oposición cuestionó al Gobierno por haber ignorado la media sanción del Senado, lo que podría demorar la puesta en práctica de la iniciativa.
El miembro informante del oficialismo, Daniel Lipovetzky, señaló que "las comisiones que hoy se cobran a los comercios son muy altas" en comparación con "las que se cobran en otros países del mundo y de la región", y aseguró que la reforma planteada "va a repercutir en una mejora para los comerciantes" y en una "rebaja de los precios".
"Esto nos pone del lado de la defensa de las pequeñas y medianas empresas y en definitiva a los consumidores argentinos", concluyó.
A su turno, el diputado del Frente para la Victoria, Axel Kicillof, objetó la maniobra poco ortodoxa del oficialismo de superponer un proyecto con la misma temática del que venía con media sanción, pero además criticó el contenido del dictamen de Cambiemos, al considerar que atenta contra los intereses de los consumidores.
"Explícitamente este proyecto dice que se puede trasladar las tasas que se cobren directamente a los usuarios de las tarjetas. Esto va a llevar a que sea más caro comprar con tarjeta que con efectivo. Esto va en contra de la bancarización, que genera comercio limpio", dijo el ex ministro de Economía.