Tras una larga reunión que mantuvieron el martes el presidente Mauricio Macri y el ministro de Energía, Juan José Aranguren, en Casa Rosada, el Poder Ejecutivo sacará a la cancha un nuevo cuadro tarifario para los servicios públicos.
El macrismo está listo para hacer nuevos cambios en el esquema tarifario de servicios
El mismo implicará una segmentación por consumo y regiones y que no incluya topes en la facturación, dejando atrás de esta manera la polémica surgida en los últimos meses, la cual llevó a la judicialización de los aumentos en el gas y la electricidad.
Tras el fallo de la Corte Suprema que frenó los aumentos en las boletas de gas, el Gobierno ideó una alternativa a la situación actual, que será consultada con los gremios, entidades empresarias y gobernadores y que podría ser debatida en la audiencia pública del 16 de septiembre próximo.
El nuevo proyecto establece diferentes valores según la región del país, para que, por ejemplo, un usuario de la Patagonia que consume mas no tenga que hacer frente a costos elevados e impagables.
Tampoco se colocarán topes en la facturación, para que aquellos sectores de mayores recursos paguen más que los segmentos más desprotegidos de la población.
En el encuentro entre el Presidente y el ministro de Energía, también participaron el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el secretario de Coordinación de Políticas Públicas, Gustavo Lopetegui; y el diputado del Parlasur y asesor presidencial en temas judiciales Fabián Rodríguez Simón.
Tras la reunión se supo que la idea del Gobierno es generar una propuesta "progresista y progresiva", que "supere" a las subas hechas anteriormente. Esta reforma daría lugar a establecer criterios de geolocalización.