Tan pronto como la semana próxima, el Estado nacional reanudará negociaciones con sus acreedores en Nueva York, para lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto por la deuda soberana impaga de 2001 y destrabar así el acceso del país a los mercados internacionales.
Nueva etapa: Argentina procede a negociar con los fondos buitre
Las partes ya habían retomado charlas a fines del año pasado, mediante Daniel Pollack, el mediador colocado por el juez de la causa, Thomas Griesa.
El secretario de Finanzas, Luis Caputo (foto-derecha), se netrevistó previamente con Pollack, al que calificó de "constructivo" y confió en que en enero puedan iniciarse negociaciones "sustanciales" con los bonistas.
En la reunión entre ambas figuras se acordó un cronograma de encuentros a llevarse a cabo durante enero, para arribar a una solución al largo litigio en el juzgado de Nueva York que protagonizó la administración kirchnerista.
Si bien no fue informado oficialmente, el martes próximo el secretario de Finanzas mantendría su primera reunión formal con el fondo NML, del multimillonario norteamericano Paul Singer.
El juicio inicial de los denominados buitres era por unos 1.700 millones de dólares, pero en octubre último Griesa aceptó un pedido de 49 demandas de otros tenedores de títulos en default llamados "me too", por otros 6.150 millones de dólares.
La Casa Rosada considera prioritario un acuerdo con los buitres para que el país pueda acceder a los mercados internacionales de crédito.
El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso de Prat Gay (foto-izquierda), dijo que el conflicto con los fondos buitre debe ser resuelto "de una manera madura y lo más rápido posible".