Las bolsas de Shanghái y Shenzhen dejaron de operar anticipadamente el lunes por primera vez tras un repentino derrumbe del 7 por ciento, a causa del nuevo mecanismo impuesto para quitarle volatilidad a las plazas financieras.
- Somos Pymes >
- Internacionales >
Pésimos números de los mercados chinos forzaron el cierre de esas plazas
También ayudó la publicación de malos indicadores de la segunda economía mundial, en particular la contracción de la actividad manufacturera en diciembre, por quinto mes consecutivo.
La debacle de los mercados del gigante asiático repercutieron en las demás bolsas de la región, que cerraron con bajas, y en las europeas, que abrieron en claro retroceso, aunque también lastradas por las tensiones entre Arabia Saudita e Irán.
En China, el hundimiento del índice CSI300, que aglutina las 300 principales compañías cotizadas en las dos bolsas, obligó a la suspensión de la cotización, aplicando por primera vez el nuevo reglamento de las autoridades de regulación.
En un primer momento la cotización fue suspendida durante 15 minutos pero no logró evitar el derrumbe. El objetivo era evitar que se repitiera el crack de la bolsa china del año pasado.
Cuando se produjo el cierre adelantado de la sesión, el índice de Shanghái había perdido 6,86%, (242,92 puntos), hasta 3.296,26 enteros. En Shenzhen, la caída era del 8,22%, hasta 2.119,16 puntos.
En julio, el gobierno decidió temporalmente prohibir vender a los accionistas que posean más del 5% de una empresa cotizada en bolsa para evitar derrumbes bursátiles como los ocurridos en China a mediados de 2015.
La medida permitió frenar la hemorragia y la bolsa de Shanghái terminó el año en alza de 9,4%, mientras que la de Shenzhen tuvo una progresión anual del 63%.
Este sistema de suspensión de mercados existe en otros lugares. La bolsa de Nueva York aplicó un sistema similar a finales de los años 1980 -en caso de fluctuación superior al 20%- que fue utilizado por primera vez en 1997 pero que desde entonces se aplica raramente.
Tras el derrumbe y cierre prematuro de sesión en las dos grandes bolsas de China, las principales plazas europeas operaban el lunes por la mañana con pérdidas que oscilaban entre 2 y 3%. El índice Nikkei 225 de la bolsa de Tokio había caído al cierre algo más del 3%.