La balanza comercial del gigante asiático continuó arrojando números negativos que contribuyen al debilitamiento de la segunda economía mundial.
El comercio exterior chino siguió retrocediendo en agosto
El PIB chino registró un crecimiento de un 7,3% en 2014, su mínimo nivel en un cuarto de siglo, y cayó al 7% en los dos primeros trimestres de este año.
El Gobierno trató de apuntalar el modelo económico mediante el impulso al consumo, en detrimento de las inversiones en infraestructuras, otro pilar tradicional del crecimiento del país.
"Las exportaciones hacia Estados Unidos y la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (Asean) siguen creciendo, pero las ventas a la Unión Europea y Japón retroceden", precisó la Aduana china.
El retroceso del 13,8% de las importaciones respecto a agosto de 2014 representa una fuerte caída tras la de julio (-8,1%) y supera en este caso a la caída de 7,9% anticipada por los expertos consultados por Bloomberg.
Según la Aduanas, la merma general de los precios de los bienes de consumo explicaría este retroceso de las importaciones, que caen por décimo mes consecutivo.
El excedente comercial creció por su parte en agosto un 20,1% interanual, totalizando 60.200 millones de dólares, precisaron las Aduanas en su sitio web.