Ese fue el ajuste a la base imponible para la aplicación de impuestos internos al patentamiento de automóviles, mientras que se redujo la alícuota para aquellos vehículos que se fabriquen en el país.
El Gobierno subió un 15% los impuestos para la venta de vehículos
Por su parte, sin efecto este impuesto para las motos cuyo precio de venta sea igual o inferior a 39.700 pesos. Desde ese monto hasta 71.000 pesos, los motovehículos estarán gravados con una tasa de 30%; las que superen ese precio, será del 50%.
En cambio, las motos de producción nacional de entre 39.700 y 71.000 pesos estarán gravadas con una tasa de 10%, y las que superen los 71.000, de 30%. En tanto, para las embarcaciones de hasta 177 pesos se dejó transitoriamente sin efecto el impuesto; pero entre ese monto y los 313.000 pesos estarán gravadas con una tasa de 30%; para las que superen los 313.000, la alícuota será de 50%.
También en este caso, las embarcaciones de producción nacional pagarán una tasa diferenciada: de 177.000 hasta 313.000, 10%; y las que superen los 313.000, 30%. Por último, las aeronaves que no superen los 225.000 pesos no tendrán que pagar el impuesto; pero las que superen ese monto estarán gravadas con el 50%.
La Casa Rosada detalló que los cambios se dieron por "razones de política económica hacen aconsejable realizar ciertos cambios a los valores establecidos en la Ley N° 24.674 de Impuestos Internos, y distinguir la tasa fijada para la percepción del tributo en los casos de vehículos producidos en el territorio nacional".
"Asimismo, se considera conveniente establecer la vigencia de la presente medida desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre de 2015, inclusive", ilustró el texto oficial.
Las concesionarias esperaban conocer los cambios impositivos para retomar las ventas luego de dos días de inacción por motus propio.
El impuesto a autos de lujo está vigente desde enero de 2014, cuando el Gobierno buscó una manera de limitar la fuga de dólares a través de la venta de autos importados.
El decreto publicado este viernes lleva la firma de la presidenta Cristina Kirchner, del jefe de Gabinete Aníbal Fernández y de los ministros de Economía, Axel Kicillof y de Industria, Débora Giorgi.