Antes de comenzar a ahondar en el poder del discurso y la oratoria como herramientas de expresión de un mensaje, y en su capacidad de influir en logros de objetivos tanto empresariales como personales, habría que detenerse un momento a pensar en la importancia que una simple palabra – escrita u oral – puede llegar a tener en nuestras vidas.
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Seis claves para utilizar las palabras en beneficio de tu proyecto
Así cada “No”, “cuidado”, “quédate quieto”, “te quiero”, “sos importante”, “estamos orgullosos”, e infinidad de otras frases dichas, son la causa de ciertos patrones de creencias disfuncionales y negativas , como creer que no valemos o no podemos, o bien por el contrario fueron la clave para tener una autoestima saludable, confianza y alegría.
Fue en la Grecia clásica donde el valor de la palabra cobró preponderancia de la mano de Sócrates, estandarte del discurso y el diálogo como herramientas principales para argumentar y lograr romper con líneas de pensamientos preestablecidos y muchas veces equivocados.
Con su método mayéutico, y mediante hábiles preguntas, Sócrates iba logrando que sus interlocutores pensaran en el real significado de las palabras que afirmaban. De esta manera, al encontrarse con un discurso contradictorio o falaz, podían finalmente conseguir la sabiduría y el conocimiento.
Por otro lado y dentro del mismo periodo helénico, los sofistas, encabezados por Protágoras y otros grandes pensadores, cobraban elevadas tarifas para poner toda su habilidad intelectual a merced de políticos y personas influyentes que necesitaran manipular o persuadir a los habitantes de la polis.
Han pasado siglos de historia y acontecimientos de toda índole, pero si algo ha permanecido inalterable, es la capacidad transformadora de las palabras para crear o modificar la realidad mediante el buen uso de aquello que decimos y nos auto decimos.
En el mundo de los negocios, y más aún en los emprendimientos que recién comienzan a dar los primeros pasos, poseer la capacidad de usar el discurso en favor de nuestras metas se torna fundamental para luego tomar las decisiones y acciones correctas que formen la sinergia necesaria para el éxito.
Claves para utilizar las palabras a nuestro favor
1. Diálogo interno optimista
Concebimos el mundo mediante palabras. Pensamos, nos describimos y reafirmamos en palabras. Es por ello que para alcanzar el esperado éxito en los negocios o proyectos personales, es fundamental decirnos a nosotros mismos aquellos términos que reflejen nuestras virtudes, logros y talentos. De este simple acto se puede transformar en positivas nuestras falencias, miedos o inseguridades.
2. Aprender a resaltar lo positivo de los demás
Ya sea un empleado, un jefe, socio, cliente o amigo, verbalizar y expresar con convencimiento aquellas cualidades positivas del otro no sólo aumentará la productividad y la empatía, sino que generará relaciones sanas, y un clima ideal para crear y triunfar.
3. Ser claro y firme
Las palabras transmiten nuestros pensamientos y estados de ánimo, por eso a la hora de expresar una idea, valorar el aporte de nuestro equipo o defender una postura es necesario hablar o redactar de una forma simple y directa, pero con determinación y seguridad.
4. Dar información útil
Todo proyecto requiere de personas que le pongan toda su energía y talento para que sea exitoso. Es por eso que toda información que se puede aportar en cuenta a un producto, una innovación, o un plan de negocios es valiosa, e impulsará la concreción de los objetivos.
5. Decir y hacer sin contradicciones
La palabra es el impulso inicial, que de nada sirve si a la hora de actuar no somos consecuentes con lo que decimos o sentimos. Por tal razón, el pilar fundamental de todos los logros en la vida se encuentra en la capacidad de tener valores y convicciones claras y precisas para luego actuar en consecuencia. y conseguir uno a uno nuestros deseos.
6. Dar el ejemplo es mejor que manipular
Si bien mediante el uso del discurso se puede convencer o persuadir a una audiencia de un punto de vista determinado, no es aconsejable caer en trampas lingüísticas para conseguir aceptación o personas leales a un proyecto. Sin una base sólida y sincera todo emprendimiento caerá por el peso de las propias palabras sin contenido.
Dar el ejemplo, por el contrario, es una fuente de inspiración, fidelidad y credibilidad que son vitales a la hora de tener un negocio o proyecto de vida feliz.
Fuente: DonWeb