La creatividad parece no tener límites en el mundo del registro de dominos en internet. Los casos de ciberocupación, generalmente, se relacionan con fraudes para confundir a las personas llevándolas a sitios plagados de publicidad y así obtener algún rédito económico. Pero en este caso, el ingenio de un estafador fue mucho más allá.
Burló a la justicia con un smartphone y se fugó de prisión
Luego de una rápida negociación con sus asesores, el estafador decidió entregarse bajo la condición de que le garanticen mejores medidas de seguridad ya que, en teoría, la decisión de abandonar la cárcel se debió a las constantes amenazas que recibía de sus compañeros de celda.
Nuevamente en prisión y pese a que jueces y fiscales destacaron su inventiva, astucia y creatividad, Moore fue condenado a otros 7 años de prisión y el dominio que se encontraba registrado a su nombre, pasó a manos del Ministerio de Justicia del Reino Unido.
Fuente: DonWeb