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Rodrigo Rato

La caída de Rodrigo Rato: sinónimo de la decadencia económica y política de España

17 de abril de 2015 - 11:57

En la tarde del jueves, el ex director del Fondo Monetario Internacional -el economista español más destacado en la última década- fue apresado por la Justicia de su país bajo cargos de defraudación al fisco y lavado de dinero.

Este hecho en particular se corona como el símbolo de la debacle del sistema económico que prometió llevar a España a ser una de las potencias mundiales y terminó dejándola en una crisis política irresoluta, la cual derivó en una espiral de ajuste y desempleo con escaso crecimiento económico. 

El fracaso económico y político del modelo impulsado por el ex presidente José María Aznar, máximo refente del Partido Popular (PP), fue tal que ni sus sucesores, José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) pudieron sacar al país del barro que ensucia a una Europa arrasarada por el euro. 

Rodrigo Rato, pudo haber sido el presidente del Gobierno de España desde su rol de personaje más relevante para su país en la esfera internacional.

Diez años después de su apogeo fue detenido por supuesto blanqueo de capitales, fraude y alzamiento de bienes.

Como mandamás del Fondo, el economista supo delinear la política monetaria mundial, lo que más tarde le valió la presidencia de la Caja Madrid, la formación de Bankia y su salida a Bolsa. 

En esos años, solía reclamar que el Gobierno argentino -cuando el país cual salía de su mayor crisis en la historia- imponga nuevas políticas de ajuste económico, pronunciándose abiertamente en contra de una economìa neokeynesiana

El jueves, fue preso tras una investigación por supuesto blanqueo tras haberse beneficiado de la amnistía fiscal diseñada por sus propios compañeros polítcos del PP. 

El escándalo de las "black", unas tarjetas de crédito corporativas que los directivos de Bankia usaron en provecho propio, mancharon irreparablemente al que fuera vicepresidente económico del Gobierno de José María Aznar.

Rato fue el ministro de Economía de una España de nuevos ricos y amigos del poder, mientras la base social del país se degradaba paso a paso, en un símil noventista de la Argentina, la década del menemato. 

Hace unos días, se confirmó que el otrora máximo dirigente del Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene fondos en el exterior, los cuales regularizó a través de la denominada amnistía fiscal que el Gobierno aprobó en 2012. 

Por esto mismo, Hacienda investiga si fue protagonista de un "complejo entramado societario familiar" que derivó el delito de blanqueo. 

Rato sumó una segunda denuncia de la Fiscalía de Madrid, sumada a la que presentó la Oficina de Anticorrupción a principios de año por irregularidades en sus retribuciones mientras presidió Caja Madrid. 

El licenciado en Derecho y en Administración de Empresas por la Universidad de California (Berkeley) comenzó en 1979 su trayectoria política en Alianza Popular (AP), aunque adquirió su mayor protagonismo cuando fue elegido para dirigir la política económica del Gobierno en 1996. 

Siete años después, en septiembre de 2003, compitió con Rajoy para ser candidato a la presidencia de Gobierno, pero finalmente fue designado el actual mandatario, un adalid del ajuste europeo impulsado por Alemania. 

En 2004, Rato pasó a ser director gerente del FMI, donde se presentó como la figura que cambiaría el destino de un organismo en decadencia. Sin embargo, en junio de 2007 anunció su decisión de abandonar su cargo por motivos personales, lo que desató especulaciones sobre su regreso a la vida política española.

El apogeo y decadencia del economista es una clara señal del fracaso de un modelo de mundo que era creíble hace poco más de diez años. Una prueba fiel de que el modelo económico neoliberal no está excento de corupción, pobreza para muchos y riqueza para unos cuantos. Un sinónimo de una teoría del derroche ficticia que sólo beneficia a unos pocos por poco tiempo

Por Mauro Torres
Redactor de Somos Pymes
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