La medida de fuerza de carácter nacional impulsada por los gremios de Transporte fue calificado de esa manera por el secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano.
Para el sindicalismo opositor, el paro nacional fue "contundente"
A su turno, el titular de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, manifestó: "Niegan la inflación, no hablan de inseguridad, de los 25 mil millones que nos deben a obras sociales, no hablan de actualizar el salario mínimo a los jubilados".
"Aquí hemos parado y pienso que vamos a seguir el plan de lucha por los 8 millones de trabajadores en actividad y los 4 millones de jubilados que cobran un salario malo", añadió.
La jornada de protesta de los gremios del transporte en busca de modificaciones en el impuesto a las Ganancias se hizo sentir fuerte durante el martes y no se descarta una nueva medida de fuerza de 36 horas el 15 de abril.
La huelga tuvo piquetes, realizados por el sindicalismo alineado al PTS, en los principales accesos a la Capital Federal y otras ciudades importantes de la Argentina hasta el mediodía.
A su vez, no hubo actividad durante la hora pico en las estaciones ferroviarias porteñas de Retiro, Constitución y Once, a donde habitualmente llegan cientos de miles de personas desde el norte, el sur y el oeste del Gran Buenos Aires a la Capital para trabajar y estudiar.
Además de los trenes, no hubo subtes, colectivos, vuelos de cabotaje ni internacionales, peajes, recolección de basura, atención al público en los bancos y tampoco en las estaciones de servicio.