La Comisión Europea (CE) denunció la continuidad en 2015 de barreras al comercio internacional impuestas por algunos socios como Argentina, Brasil, China, India, Japón, Rusia y Estados Unidos.
La UE sigue con quejas por el proteccionsimo impuesto por Argentina y otros
La CE observó que hay "impuestos y subsidios discriminatorios a favor de los productores locales en Brasil o una nueva ley en Rusia que exige que los datos personales sean almacenados en servidores locales, dos casos que son solo algunos ejemplos de unas prácticas comerciales altamente distorsionantes".
Respecto a la primera potencia económica latinoamericana, el documento indica que "en el terreno de las inversiones, y aunque Brasil generalmente no distingue entre capital nacional y extranjero, hay algunos sectores como aviación, medios de comunicación, transporte, minería y comunicaciones, que están sometidos a limitaciones por propiedad extranjera".
La CE, recuerda en el documento, ya pidió consultas en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en diciembre de 2013 respecto a las medidas fiscales discriminatorias que el Gobierno de Brasil aplica a automóviles, electrónica, maquinaria automatizada para uso industrial o profesional, y otros bienes producidos en el país sudamericano.
"Brasil proporciona ventajas fiscales bajo la forma de compras de bienes de capital libres de impuestos a las compañías locales que exportan el 50% o más de su producción", dice la CE.
En cuanto a Argentina, la CE señala que el mayor obstáculo está en las medidas no oficiales restrictivas para las importaciones, las cuales exigen que se complemente una declaración jurada a los importadores para esas ventas extranjeras.
El organismo del Viejo continente destacó que la disputa llegó a la OMC, que sentenció en contra del Estado nacional por incumplir las leyes internacionales.
"Argentina continúa aplicando restricciones severas a las transferencias en moneda extrajera, dividendos y regalías o derechos de autor", dice la CE, que señala que "la situación ha empeorado ante la creciente escasez de reservas".
Igualmente señala que el país suramericano "ha recurrido a la imposición interna para regular las importaciones de automóviles de alta gama, embarcaciones, aviones y motos, a los que impone un impuesto de lujo un 50 % superior al valor máximo", lo que perjudica a esos modelos.