La embajada de Argentina en Washington advirtió el lunes al secretario de Estado, John Kerry, que Estados Unidos sería legalmente responsable de una eventual declaración judicial de desacato en contra del Estado nacional.
El Gobierno metió a la Casa Blanca dentro de la pelea contra los fondos buitre
Lo hizo mientras el juez de distrito neoyorkino, Thomas Griesa, mantenía una audiencia para decidir si Argentina es declarada en desacato por negarse a pagar los bonos de los holdouts, el grupo de acreedores no reestructurados entre los que se encuentran los capitales especuladores.
En una carta de 11 páginas, la embajadora de Argentina en Washington, Cecilia Nahón, especificó a Kerry las consecuencias de una decisión contraria a los intereses de Argentina en su proceso de reestructuración de la deuda soberana.
Tal decisión "constituiría una ilegítima injerencia en los asuntos internos del Estado argentino, que comprometería la responsabilidad de Estados Unidos", escribió la diplomática al funcionario de la administración de Barack Obama.
Nahón (foto-izquierda) detalló que Argentina considera "total y absolutamente inconcebible que los litigantes hayan considerado que un juez local pueda declarar a un Estado extranjero 'en desacato'".
De acuerdo con la misiva, "la mera solicitud de imponer una medida que en sí misma es ilícita por ser contraria al derecho internacional es, además, lesiva a la dignidad del Estado".
En ese escenario, "una declaración de desacato implicaría una escalada sin precedentes y aún muy superior, inclusive, a la decisión de retener o impedir el cobro por parte de bonistas reestructurados", apuntó la carta.
En la misma jornada, la embajada argentina presentó un documento de 19 páginas ante el tribunal del juez Griesa para pedir que la moción de declarar a Argentina en desacato sea rechazada.
"Ninguna corte de Estados Unidos jamás consideró que un Estado soberano extranjero pueda ser considerado en desacato, y los litigantes no han mencionado nada que apoye medida tan drástica y sin precedentes", aseveró el Gobierno nacional.
Por su parte, el canciller Héctor Timerman aseguró que "no es es concebible una declaración de desacato contra un país extranjero".
El ministro habló de esa manera unas horas antes que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, decida si declara en desacato a la Argentina.