La actividad económica de la primera potencia mundial creció en el segundo trimestre a su ritmo más fuerte en dos años y medio, dando la pauta de que la crisis desatada en el 2007 va quedando atrás.
Suba en exportaciones impulsó la economía estadounidense
Pese a que el comercio fue una carga en el segundo trimestre, el crecimiento de las exportaciones se elevó a una tasa del 11,1 por ciento, el ritmo más intenso desde el cuarto trimestre del 2010, frente al 10,1 por ciento estimado previamente.
Según los datos oficiales, en el segundo trimestre, el gasto de los consumidores aumentó a un ritmo anual sostenido del 2,5%.
En el primer trimestre del año, la economía había tenido una contracción del 2,1% debido principalmente a la debilidad en el consumo durante un invierno que resultó particularmente duro.
La mayor ganancia en el segundo trimestre se registró en la inversión empresarial, con un gasto en infraestructuras, como oficinas y fábricas, que subió del 9,4% calculado hace un mes a un 12,6%, y el gasto en maquinaria fue revisado al alza de un 10,7 a un 11,2%.
Debido al pobre desempeño económico en el primer trimestre y aún a pesar del fuerte rebote del crecimiento entre abril y junio, se calcula que el PIB estadounidense crecerá en todo el año en torno al 2,1 por ciento, muy similar al 2,2 registrado en todo 2013.