El ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, señaló que las ventas de alimentos a esa nación europea pueden aumentar entre 1.800 y 2.000 millones de dólares.
Anticipan un crecimiento repentino de exportaciones argentinas a Rusia
El ministro se mostró optimista por las perspectivas de mayor provisión de carne de pollo “que tiene gran demanda. Nosotros contamos con una capacidad de oferta exportable” en lácteos, pescados, frutas frescas, legumbres, carnes, mosto y jugo de uva, graficó el funcionario.
En el rubro de carne vacuna, Casamiquela precisó que “Rusia requiere cortes premium, de alta calidad, y la Argentina tiene posibilidad de acercar oferta exportable hacia ese sector”, para lo cual se flexibilizarían restricciones locales.
“Lo que Rusia ha dejado de comprar a sus anteriores proveedores son 10.000 millones de dólares y nosotros creemos que podemos aumentar la oferta exportable en 1.800 a 2.000 millones, lo cual va a depender de que los precios sean razonables, de las condiciones de calidad y seguridad de abastecimiento”, agregó el funcionario.
Por otro lado, el ministro se refirió al cierre de frigoríficos por la baja de exportaciones.
"El problema hay que discutirlo estructuralmente, ya que (para ganaderos e industriales) es mucho mejor negocio el comercio interno”, dada la fuerte demanda y los precios al consumidor, muy superiores a los de otros períodos, aseveró.
El funcionario advirtió respecto de “errores estructurales” que se están cometiendo, como la faena de animales jóvenes, livianos, por debajo de 300 kilos, “con lo cual inhibimos la posibilidad de que engorden a 450 o 480 kilos para exportación”.
“Hay que controlar exhaustivamente y tener mucho cuidado de que no se desequilibren los precios internos, porque con una baja eventual de la faena va a haber menos oferta y se corre peligro de que suban los precios”, por lo cual hay que aplicar un sistema programado y chequeado, concluyó.
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