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DETRÁS DEL ÉXITO, ALEJANDRO MULLER-SOMOS PYMES

En esta edición, Daniel Dátola le dio la bienvenida al actor y comediante, Alejandro Muller, quien contó como hizo su ingreso al mundo del show business, casi de casualidad.

“Entré (al mundo del teatro y la televisión) casi como un hobby.  El cambio de vida después de los 40 o 50 es posible, sobre todo de la manera en la que actualmente estamos viviendo. Yo lo veo como una segunda vida”, resaltó el entrevistado.

Muller relató su paso desde la gerencia de una matricería familiar en Merlo a actuar con las primeras figuras de la televisión argentina. “Si bien me gustaba lo que hacía, empecé a estudiar teatro porque estaba aburrido. Quería enfocar mi vida hacia otro lado durante mi crisis de los 40”, destacó en ese sentido.

Fue así que encaró un curso de clown (payaso). “Cuando me subí a un escenario fue maravillosos e increíble, y nadie hubiera creído que haya estudiado teatro”, definió Alejandro al relatar su experiencia.   

En esta nueva entrega de Detrás del Éxito, Muller admitió haber ganado su primer premio en la actuación en Mar del Plata “sin ser actor”, ya que nunca estudió la profesión hasta ese entonces. “Yo aprendí mucho trabajando”, aclaró el invitado.

Luego hubo tiempo para anécdotas jocosas sobre sus experiencias en Uruguay, que dieron paso al recuerdo de sus papeles en “Cebollitas” y “Valientes”.

En el segundo bloque, Alejandro contó que luego de hacer la tira que lo lanzó a la fama necesitó de cinco guardaespaldas para salir de una obra de teatro, cuando un año antes sólo 80 personas iban a ver su performance en plena temporada.

“Era muy raro para mí pasar a ser Huevo (personaje que interpretaba en Valientes). Yo tengo una cosa muy fuerte con mi identidad”, resaltó Muller al recordar a su tío desaparecido durante la última dictadura, el recordado Paco Urondo.

Curiosamente, la popularidad de su personaje lo llevó a ser nombrado socio vitalicio de club Atlanta pese a ser un absoluto negado sobre el mundo del fútbol.

“La única vez que fui a la cancha a ver fútbol fue para un partido de Atalanta, donde me recibieron como Maradona. Le tomé mucho cariño al club pero es una falta de respeto que me digan que Huevo es fanático de Atlanta”, reconoció, al explicar cómo la vida real se cruza con la ficción.

Finalmente, habló sobre su actual pareja, una joven de 20 años, y de sus dos hijas, ambas mayores que ella.

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