El ministro de Economía justificó nuevamente los topes a las tasas de interés que impuso el Banco Central, y en ese sentido esgrimió que no escuchó "a ningún banquero cuestionar" esa decisión del Gobierno.
Kicillof defendió la nueva política oficial sobre las tasas
Por otra parte, Kicillof opinó sbre la situación de la industria automotriz: el sector "ha experimentado suspensiones y problemas vinculados a los volúmenes producidos", sostuvo.
Y descartó que ese contexto sea producto del aumento de los impuestos internos sobre los vehículos de alta gama.
"Esos autos, los de altísima gama, representan el 5% del mercado en la Argentina. Es un segmento muy sofisticado, de lujo, de coches muy caros, a los que se les ha puesto una tasa de impuestos internos que efectivamente es elevada. Se encarecieron mucho (los precios) y cayeron las ventas. Pero eso no explica ningún problema en la producción, porque esos coches no se producen en la Argentina", evaluó.
Además, consideró que "los costos no aumentaron tanto como los precios de los autos", y puntualizó que el crédito se encareció porque "las financieras de las automotrices aumentaron (los costos) muy por encima de lo que se incrementaron las tasas de interés".