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Apreciación cambiaria

Confirman que los alimentos y servicios de Argentina se están encareciendo en dólares

La brecha de precios del país con el exterior se volvió agrandó nuevamente en agosto.

Por Redacción Somos Pymes 9 de septiembre de 2026 - 11:50

Los precios de los alimentos y servicios en la Argentina se volvieron a encarecer en dólares aunque se abarataron los de bienes durables, producto de la apertura comercial y la baja de impuestos que contrasta con la apreciación del peso.

Así lo mostró un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea sobre los diferentes rubros de consumo.

El peso del costo de vida

Al analizar la evolución de la competitividad local en una canasta de bienes y servicios frente a otros 9 países, la firma privada notó que la evolución más favorable para los consumidores se concentra en los bienes durables, indumentaria y calzado.

Históricamente, Argentina fue un país costoso en estos sectores debido a la protección comercial y a una elevada carga tributaria interna; ahora, la brecha con el exterior se está acortando.

El estudio del IERAL constató que somos el país más caro en el 74% de los casos relevados en esta categoría durante agosto.

Aunque la cifra continúa siendo elevada, representa una merma frente al 82% registrado en mayo de 2025 y al 96% observado al inicio de las mediciones en marzo de 2025.

Los expertos advirtieron que la eliminación de trabas a la importación, la baja de aranceles y la reducción de algunos impuestos internos lograron compensar con creces el efecto de la apreciación cambiaria, abaratando estos bienes frente al mundo.

El relevamiento precisó que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) de la Argentina terminó agosto en $1.513, situándose un 20% por debajo del techo superior de la banda cambiaria.

Aunque se ubica un 40% por debajo de su promedio histórico de largo plazo, valor que equivaldría a $2.078 actuales, el TCRM sigue siendo un 18% mayor al de diciembre de 2001 y un 12% superior al de noviembre de 2015.

A pesar de la mejora general en los bienes, algunos artículos como las freidoras de aire, los vestidos y las zapatillas deportivas continúan registrando en el país los precios absolutos más altos de toda la muestra internacional.

La situación inversa se da en los rubros de alimentos, bebidas y servicios personales, donde la apreciación de la moneda local verificada en 2026 ha comenzado a encarecer a la Argentina frente a sus competidores.

El análisis por segmentos

En alimentos y bebidas, el país resultó más caro en el 48% de los casos analizados en agosto, mostrando un leve retroceso de competitividad respecto al 47% de mayo.

Esta evolución marca un quiebre frente al proceso de abaratamiento del 2025, cuando las reformas y la depreciación cambiaria habían logrado reducir este porcentaje al 39% en diciembre de ese año.

El encarecimiento relativo en el último trimestre se sintió con fuerza en productos como papas, bebidas gaseosas, cerveza y arroz blanco, mientras que los huevos y el agua mineral mostraron un abaratamiento relativo.

Por el lado de los servicios familiares y personales, el panorama es similar. Al respecto, el informe expuso que la Argentina pasó de ser más cara en el 32% de los casos en diciembre de 2025 a un 38% en agosto de 2026.

Mientras que la cuota de un gimnasio, la educación preescolar, el precio del combustible y la tarifa de taxi siguen siendo comparativamente económicos en el país, salir a comer a un restaurante o contratar un plan para el celular se destacan por su costo elevado.

Al comparar el poder adquisitivo del salario industrial formal de cada país frente a las canastas de consumo analizadas, el informe reflejó que el sueldo industrial en la Argentina promedió los 1.689 dólares mensuales en 2025.

Aunque esta cifra se posiciona por debajo de la registrada en naciones desarrolladas, como Estados Unidos o Australia, y de economías europeas, como Polonia, resulta superior a la de los salarios industriales de Brasil, México y Chile.

Este nivel salarial comprobó que, a pesar de que Brasil ofrece precios de alimentos y bebidas más bajos en el 90% de los casos comparados, el poder de compra del asalariado argentino es superior al brasileño y al mexicano en el 100% de los alimentos de la canasta.

La brecha desfavorable para el salario local reaparece con fuerza en los bienes durables por las diferencias de precios que aún persisten.

Para comprar un automóvil, un trabajador en la Argentina necesita destinar 20 salarios mensuales enteros, frente a los 16 que requiere un trabajador en Chile y los 6 que necesita uno en los Estados Unidos.

En el caso de una moto de baja cilindrada, se requieren 2,2 salarios argentinos, frente a los 1,4 necesarios en el mercado estadounidense.

Para adquirir un par de zapatillas, un trabajador local debe destinar el 7% de su sueldo, un esfuerzo menor al de Brasil y México (14%), pero superior al de Chile (4,7%) o al de los Estados Unidos (1,8%).

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