La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, instó a aumentar la regulación y supervisión de las entidades no bancarias que prestan servicios similares a las tradicionales.
Lagarde pidió una mayor regulación para las entidades no bancarias
La solicitud apunta a equilibrar las condiciones operativas del sector.
De esta manera, se equilibrarán las condiciones operativas y se bajarán los riesgos del sector.
Lagarde vs. entidades no bancarias
Durante un evento organizado por el Banco Nacional de Países Bajos para despedir a su gobernador, Klaas Knot, la economista francesa consideró "vital" que los políticos adapten la regulación y supervisión ante un entorno "difícil", pero defendió que "no deberían hacerlo rebajando los estándares para los bancos, sino elevándolos para los no-bancos".
En concreto, para aquellos que llevan a cabo actividades similares a las de la banca tradicional o que tienen vínculos importantes con el sector bancario.
Esto ayudaría a abordar la preocupación de los bancos sobre la desigualdad de condiciones con las entidades no bancarias, al tiempo que una mejor supervisión "haría más visibles los potenciales riesgos para la estabilidad financiera que han permanecido durmientes en los rincones oscuros de la economía", exclamó la jefa del BCE.
Lagarde aseveró que si aumentan los riesgos en sectores fuera del alcance de los reguladores y supervisores, podría repetirse una situación que se dio en los tiempos previos a la crisis financiera de 2008: que la política monetaria fuese "de facto" la única herramienta disponible para "cerrar todas las grietas" y "tomar las riendas de la exuberancia financiera".
En ese contexto, enfatizó que los legisladores deberían "resistir a la fatiga regulatoria y redoblar sus esfuerzos por extender reglas globales más fuertes a los no-bancos".
Competitividad de la industria
La directiva consideró que "tras una década de añadir legislación" es momento de "evaluar cómo la regulación puede ser simplificada para evitar duplicidades y cargas innecesarias sobre las instituciones financieras".
Y recordó que el BCE cuenta con un grupo de trabajo sobre simplificación que prepara propuestas en este sentido para que la Comisión Europea las tenga en cuenta.
"El objetivo no es relajar las reglas, ni deshacer lo que se ha logrado", dijo la presidenta del BCE.
Y puntualizó que el trabajo se centra en cómo reducir la complejidad innecesaria en ciertos aspectos de la estructura de capital, la información y la supervisión.
Las declaraciones llegan en un momento en el que Bruselas comenzó un ejercicio de simplificación de su regulación, en áreas tan dispares como las obligaciones de sostenibilidad corporativa, la política agraria o las normas digitales, con el fin de mejorar la competitividad económica de la UE, y cuando el nuevo Gobierno de Estados Unidos apuesta por la desregulación y el apoyo a los criptoactivos.