ver más
América

FAO y OIEA apuestan por la energía nuclear para frenar la plaga del gusano barrenador

Durante junio, en Estados Unidos se detectó el primer caso en el ganado después de más de 40 años de erradicación.

Por Redacción Somos Pymes 19 de junio de 2026 - 13:19

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzaron un nuevo proyecto para frenar la reaparición del gusano barrenador en Centroamérica, México y Estados Unidos mediante el uso de tecnología nuclear.

La iniciativa se apoya en la técnica del insecto estéril (TIE), un método que consiste en esterilizar insectos mediante radiación, de modo que, al ser liberados al medio ambiente, se apareen con ejemplares silvestres sin llegar a reproducirse, consiguiendo reducir la población del vector de forma progresiva.

El uso de energía nuclear en los campos

El brote ha encendido las alarmas tras confirmarse a principios de este mes el primer caso en ganado en Estados Unidos después de más de 40 años de erradicación y la reaparición en América Central y México.

La propagación de esta mosca parásita, cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente provocando infecciones potencialmente letales, amenaza gravemente al sector ganadero, las economías locales y la salud pública, subrayó la FAO.

Para una respuesta efectiva a la plaga con el método ITE se estiman necesarios hasta 600 millones de insectos estériles por semana, mientras que la producción actual ronda los 100 millones en las instalaciones de la comisión EE.UU.- Panamá (COPEG), en Panamá, única planta operativa dedicada a esta tarea.

A esta cifra se sumarían futuras ampliaciones en centros de México y Estados Unidos, concretamente en Metapa de Domínguez (México) y Mission (Texas, Estados Unidos), que podrían incrementar la capacidad en hasta 400 millones de moscas semanales en los próximos años.

El proyecto, con una duración prevista de cinco años y un presupuesto de 1 millón de dólares, busca reforzar la cría masiva, la esterilización y la liberación controlada de insectos, además de mejorar las herramientas de monitoreo y control.

Problemas para los productores

Este insecto fue eliminado anteriormente utilizando precisamente la técnica del insecto estéril para mantener una barrera biológica en el Tapón del Darién (sur de Panamá), que se mantuvo efectiva hasta 2022, cuando la plaga volvió a expandirse hacia el norte.

Según la FAO, el regreso del parásito supone una "amenaza seria para la ganadería, el bienestar animal, la fauna silvestre y la salud pública", con posibles impactos socioeconómicos significativos.

Entre los efectos se incluyen pérdidas de animales, daños en cueros y una reducción en la producción de leche y carne.

La erradicación anterior generó beneficios estimados en unos 1.300 millones de dólares anuales para los productores de Estados Unidos, México y Centroamérica.

El OIEA y la FAO también impulsaron el Proyecto de Investigación Coordinada (PIC), que reunirá a expertos de más de 20 países -incluidos países de América del Sur donde la plaga es endémica- para fortalecer la vigilancia, optimizar la cría y esterilización de moscas y mejorar las estrategias de liberación y control.

"El brote del gusano barrenador del Nuevo Mundo en América Central, México y Estados Unidos es una advertencia oportuna de que las plagas y las enfermedades nunca respetan los territorios", concluyó el director general de la FAO, Qu Dongyu.

Temas

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar