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IDECBA

El desempleo en CABA se mantuvo en 7,2% durante el segundo trimestre

Hubo una mayor incorporación de mujeres al mercado.

Por Redacción Somos Pymes 23 de septiembre de 2026 - 17:57

La tasa de desempleo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) llegó al 7,2 por ciento durante el segundo trimestre de 2026, con 125.000 personas sin trabajo y una tasa de ocupados del 59,8 por ciento.

Así lo mostró el más reciente informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA).

El nivel de parados en CABA

El nivel de desocupados tuvo una caída de 0,7 puntos porcentuales con relación al primer período de 2026.

Dentro de las 125.000 personas que no cuentan con un trabajo, el 60,7% son mujeres y el 39,3% son varones.

En tanto, la tasa de subocupación al segundo trimestre se ubicó en 10,2%, 1,2 puntos por encima del resultado de un año atrás.

El 74,3% de la población ocupada en la Ciudad trabaja en condición asalariada, 1,7 puntos más que en igual período del año anterior.

En tanto, la población asalariada con cobertura jubilatoria alcanza al 73,5%, casi 2 puntos por encima del registro de 2025 (71,6%).

Al 26,5% restante, las personas empleadoras no les efectúan descuentos jubilatorios: un 10,2% aporta por sí mismo a la seguridad social (sin cambios significativos respecto del 9,8% de un año atrás) y un 16,3% no tiene ningún tipo de registro.

El trabajo oficial constató que el 21,2% de la población ocupada trabaja como cuentapropista.

El 65,6% de ese conjunto está registrado para ejercer su actividad -como monotributista o autónoma- y paga con regularidad las obligaciones que ese registro exige.

El resto, es decir, algo más de una de cada tres personas que trabajan por su cuenta, no está registrada o no paga con regularidad.

El 43% de la población ocupada trabaja entre 35 y 45 horas semanales, mientras que el 30,7% trabaja menos de 35 horas semanales.

En particular, el componente que corresponde a la franja inferior a 16 horas semanales, que suele denominarse “changas”.

Características del mercado laboral

La tasa de actividad ascendió a 64,5%, 1,1 puntos porcentuales por encima del dato de 2025. El movimiento estuvo impulsado principalmente por una mayor incorporación de mujeres al mercado laboral: su tasa de actividad pasó de 58,8% a 60,1%.

Al mismo tiempo, la cantidad de personas ocupadas creció 2,4% en la comparación interanual, por encima de la expansión de la población económicamente activa (PEA), que fue de 1,8 por ciento.

La brecha de género se mantuvo pronunciada entre abril y junio. El desempleo femenino llegó al 8,7%, frente al 5,6% registrado entre los varones, aunque el Idecba aclaró que ambos valores tienen carácter indicativo por su margen de variación muestral.

En términos absolutos, las mujeres representaron el 60,7% del universo de desocupados, contra el 39,3% de los varones.

El indicador de presión sobre el mercado de trabajo -que incluye desocupados, subocupados que buscan ampliar su jornada y ocupados que intentan conseguir otra actividad- alcanzó al 14,8% de la PEA, con un alza de 1,8 puntos porcentuales respecto de 2025.

“El incremento se explica íntegramente por la mayor demanda de empleo de quienes ya están ocupados”, indicaron los especialistas de IDECBA.

El organismo atribuyó el fenómeno tanto a trabajadores con jornadas inferiores a 35 horas semanales como a quienes cumplen horarios más extensos.

La tasa de subocupación horaria se ubicó en 10,2%, e involucra a quienes trabajan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria, desean sumar horas y están disponibles para hacerlo.

Las mujeres representaron el 61,9% de ese grupo, frente al 38,1% de los varones.

Dentro de la población subocupada, el 51% buscaba activamente otra ocupación o más horas de trabajo, una proporción muy superior al 34% registrado en el mismo período del año anterior.

Distribución geográfica

La Zona Sur registró la tasa de desocupación más alta, de 9,1%, mientras que en el Centro fue del 7% y en el Norte llegó al 5,6%.

Esa última zona también concentró los mejores indicadores de actividad y empleo: 68,1% y 64,2%, respectivamente. En el Sur, los mismos indicadores fueron de 60,3% y 54,8 por ciento.

En cuanto a la estructura del empleo, el 43% de los ocupados trabajó entre 35 y 45 horas semanales, sin variación interanual significativa.

Un 26,3% superó las 45 horas, por debajo del 27,2% de 2025, y el 30,7% trabajó menos de 35 horas, con un alza interanual de 6,3%.

Dentro de ese último segmento, el 8,5% de los ocupados cumplió menos de 16 horas por semana -lo que el informe identifica como “changas” o trabajo a tiempo parcial marginal-, contra el 9,7% de un año atrás.

El 13,3% de los ocupados tuvo más de una actividad laboral. Para ese conjunto, el promedio semanal entre todos los empleos fue de 47 horas, con 13 horas destinadas en promedio a la ocupación secundaria.

El 74,3% de los ocupados trabajó bajo relación de dependencia, 1,7 puntos más que en 2025. Entre los asalariados, el 73,5% recibió descuentos jubilatorios de su empleador, frente al 71,6% del año anterior.

El 26,5% restante no tuvo esos descuentos: el 10,2% realizó aportes por cuenta propia y el 16,3% no contó con ningún tipo de registro previsional.

Por su parte, el 21,2 por ciento de los trabajadores se desempeñó de manera independiente.

De ese grupo, el 65,6% estaba registrado como monotributista o autónomo y abonaba regularmente sus obligaciones, mientras que el 34,4% no contaba con registro o no pagaba esos compromisos de forma regular.

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