El gigante ruso Gazprom firmó acuerdos con las compañías chinas CNPC y Pipe China para proyectar, construir, poner en marcha y explotar el tramo trasfronterizo de la ruta del Lejano Oriente.
Rusia y China construirán el tramo fronterizo para el gasoducto del Lejano Oriente
El país europeo se convertirá en el mayor abastecedor de gas del gigante asiático.
Se trata del gasoducto que suministrará al gigante asiático gas extraído de los yacimientos de la plataforma rusa de Sajalín.
La construcción del gasoducto del Lejano Oriente
Los acuerdos fueron firmados por las partes en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, según informó la agencia rusa TASS.
Esta previsto que este gasoducto, también llamado por algunos Fuerza de Siberia 3, arranque con una capacidad de 10.000 millones de metros cúbicos de gas anuales.
Sumado a los suministros a través de Fuerza de Siberia -hasta 38.000 millones de metros cúbicos anuales de gas-, convertirá a Rusia en el mayor abastecedor de gas de China.
Moscú y Pekín buscan impulsar el gasoducto Fuerza de Siberia 2, frenado por Mongolia, a través de cuyo territorio debería pasar esta gasística.
Alianza entre Rusia y China
El gasoducto, que tendría una capacidad de bombeo de 50.000 millones de metros cúbicos, es fundamental para incrementar los suministros de gas ruso a China.
Los presidentes de ambas naciones, Vladímir Putin y Xi Jinping, pusieron especial interés en promoverlo.
Rusia, cuyo principal mercado de gas era Europa, se vio obligada tras el comienzo de la guerra contra Ucrania y la imposición de sanciones por parte de Occidente a buscar nuevos clientes, especialmente China y la India.
En ese contexto, lanzó proyectos para incrementar el abastecimiento de gas a los usuarios rusos a lo largo de todo el país.