La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reglamentó el sistema de "Exportación Monitoreada", que permite al servicio aduanero supervisar en forma remota las operaciones de carga y despacho de exportación realizadas dentro de las instalaciones de los propios operadores, sin necesidad de presencia física de un inspector en el momento de la carga.
Reglamentaron la "Exportación Monitoreada" para el control de cargas de manera remota
El sistema reemplaza la presencia física de los inspectores en los predios.
Lo hizo mediante la Resolución General 5861/2026, publicada en el Boletín Oficial.
Proceso de Exportación Monitoreada
El sistema opera sobre el régimen de "cargas de exportación en planta", que habilita a grandes exportadores con depósito fiscal o instalaciones propias a cargar sus mercaderías en sus propios predios bajo control aduanero.
El nuevo mecanismo agrega a ese esquema la capacidad de supervisión a distancia mediante cámaras y sistemas de información en tiempo real, que permiten al agente aduanero verificar la operación sin desplazarse físicamente al lugar.
La norma complementa la Resolución General 5770, que había creado el régimen y facultado a la Dirección General de Aduanas a establecer las pautas de control, admisión y mantenimiento.
Los manuales de usuario y las actualizaciones del procedimiento estarán disponibles en el micrositio "Exportación Monitoreada" del sitio web de ARCA.
El sistema busca reducir los tiempos operativos y los costos logísticos de los grandes exportadores -principalmente frigoríficos, aceiteras, petroquímicas y empresas mineras- al eliminar la espera de inspectores físicos para habilitar la carga.
La adhesión al régimen es voluntaria y requiere que el operador cuente con la infraestructura tecnológica exigida para el monitoreo a distancia.
Agilidad del comercio exterior
La implementación adquiere una dimensión particular en provincias exportadoras como Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, donde la distancia respecto de los principales puertos marítimos genera costos logísticos estructuralmente más elevados que en la región central del país.
En la primera de éstas, actividades como la exportación de pasta celulósica, madera industrializada, tabaco, té, yerba mate y productos alimenticios suelen requerir procesos de consolidación en origen antes del traslado hacia terminales portuarias o pasos fronterizos.
La posibilidad de completar controles desde las propias plantas industriales puede traducirse en una reducción de tiempos administrativos y una utilización más eficiente de los recursos logísticos disponibles.
Para empresas radicadas en el interior profundo, cada jornada ganada en la cadena exportadora impacta sobre costos financieros, programación de embarques y cumplimiento de contratos internacionales.
Con el nuevo sistema los operadores deberán garantizar condiciones técnicas adecuadas para el monitoreo remoto.
La normativa responsabiliza expresamente al exportador por la integridad de la carga, la seguridad del contenedor y la disponibilidad de registros audiovisuales que permitan a la Aduana verificar la operación.
Esto implica que las empresas interesadas deberán evaluar inversiones en cámaras, conectividad, almacenamiento digital y protocolos internos de seguridad logística.
Para los exportadores de mayor escala, estos requerimientos aparecen como una barrera relativamente baja frente a los beneficios operativos. Para firmas medianas, el desafío será adaptar infraestructura y procesos para cumplir con los estándares exigidos.
Para las economías regionales del NEA, donde la logística representa uno de los principales factores de costo, cualquier mejora que reduzca tiempos muertos y simplifique operaciones tiene potencial para fortalecer la inserción internacional de la producción local.