El gigante ruso Gazprom bombeó una cifra récord de 73.296 millones de metros cúbicos de gas a sus depósitos subterráneos de cara a la próxima temporada invernal.
Gazprom generó reservas récord de gas en sus depósitos subterráneos
Se trata de uno de los factores claves para superar exitosamente los altos niveles de consumo de la temporada invernal.
Así lo informó la corporación energética en un comunicado.
La llegada del invierno
"La compañía cumplió al 100% el bombeo de gas en depósitos subterráneos de cara al venidero inverno. La reserva de gas ascendió a los 73.296 millones de metros cúbicos", señaló la compañía en Telegram.
Y remarcó que se trata del récord histórico absoluto para la rama gasística nacional.
Según Gazprom, la existencia de reservas suficientes de gas en los depósitos subterráneos es uno de los factores claves para superar exitosamente los altos niveles de consumo de la temporada invernal.
"En caso de una reducción brusca de las temperaturas existe la posibilidad de incrementar rápidamente los suministros de gas a los consumidores", sostuvo.
En septiembre pasado el director general de Gazprom, Alexéi Miller, adelantó que la compañía alcanzaría este año un nivel récord de almacenamiento de gas.
En abril de este año la junta directiva de la empresa encargó a sus filiales la creación de una reserva suficiente de gas, superior a la del año pasado, que estuvo al nivel de los 73.170 millones de metros cúbicos.
La situación en el estrecho de Ormuz
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado un "gigantesco buque que transportaba gas licuado de petróleo (GLP)" en el estrecho de Ormuz por transitar "ilegalmente" por esa vía, y amenazó con extender sus operaciones contra barcos que utilicen rutas «no autorizadas» más allá del estratégico paso marítimo.
"Hace unas horas, el gigantesco buque que transportaba GLP (identificado como) NV Sunshine, propiedad de la compañía NatWest, que pretendía atravesar la ruta ilegal al sur del estrecho de Ormuz, fue alcanzado y sufrió un incendio de grandes dimensiones en la sala de máquinas y el sistema de propulsión", anunció la Armada en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
La fuerza iraní no ofreció información sobre posibles víctimas ni precisó el tipo de armamento empleado.
La Guardia Revolucionaria elevó el tono de su advertencia al asegurar que, a partir de ahora, sus operaciones contra buques que considere infractores no estarán limitadas al estrecho.
"A partir de ahora, las medidas contra los buques infractores no se limitarán al estrecho de Ormuz y cualquier buque que atraviese una ruta no autorizada será perseguido en toda la región y recibirá un castigo inevitable", advirtió.
El cuerpo militar de élite iraní afirmó además que mantiene el control de la gestión de Ormuz y que no permitirá la presencia de fuerzas extranjeras en la zona, en referencia a las operaciones estadounidenses en aguas de la región.
El cuerpo militar iraní responsabilizó una vez más a Estados Unidos por la escalada de las tensiones en el transporte marítimo regional por presionar a las compañías navieras a transitar por rutas que Teherán considera "no autorizadas".
Además, amenazó con sancionar a las empresas que "se dejen engañar" por la Casa Blanca y castigar a todos los buques de las compañías "infractoras".
La advertencia supone una ampliación del área en la que Irán amenaza con actuar contra embarcaciones comerciales, mientras el flujo de petróleo en Ormuz alcanzó niveles cercanos a los previos al estallido de la guerra.
La agencia británica de monitorización de comercio marítimo (UKMTO) ha informado de una decena de incidentes con buques en Ormuz desde el 29 de septiembre, varios de ellos ataques con proyectiles de origen desconocido.
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria afirmó en los últimos días que sus ataques contra los buques que intentan transitar por vías no autorizadas no han cesado.
La República Islámica declaró cerrado el estrecho tras el comienzo de la guerra y lo utilizó como una de sus principales medidas de presión en el conflicto, mientras Washington respondió con un cerco naval sobre puertos y buques iraníes.