Empresarios de Argentina, Chile y México se hicieron presentes en Prodexpo, la mayor feria anual alimenticia de Rusia, con el objetivo de aumentar las exportaciones de vino y otras bebidas alcohólicas a ese mercado.
- Somos Pymes >
- Comercio Exterior >
- Agro >
El vino de Argentina es protagonista en Rusia
Los países latinoamericanos pisan fuerte en la mayor feria de alimentación de la potencia europea.
Este tipo de productos está ganando popularidad en la potencia del Viejo continente.
La presencia de Argentina en Rusia
La mayor feria anual de alimentos y bebidas de Rusia, Prodexpo, cuenta este año con la presencia de 2.014 empresas, incluyendo 543 de 37 naciones.
José Alfredo Bartolucci, gerente de ventas de Wenfor y presidente de la Cámara Argentina de Vino, participó de Prodexpo en más de viente oportunidades.
"Hace cuatro años Rusia cambió las normas de importación para el vino de granel y nos tuvimos que dedicar a producir vinos embotellados de origen", explicó el referente del rubro.
Esto "da una originalidad y una seguridad absoluta para el consumidor más allá de las distancias y más allá de todas las circunstancias", admitió.
Para el empresario argentino, que actualmente suministra cerca de 800.000 botellas de vino a Rusia, "ambos nos necesitamos: nosotros necesitamos vender y Rusia necesita comprar, entonces es cuestión de poder trabajarlo, de animarse y estar. Y acá estamos".
Por su lado, el gerente comercial de Viña Marchigüe, Fernando Pavón, relató: Somos 2una bodega familiar de 2.300 hectáreas, la más grande de Chile. Nuestros productos se encuentran en 53 países del mundo y el mercado ruso ha tomado una relevancia muy importante en los últimos cuatro años".
La empresa, que busca su nicho en este país desde hace cuatro años, no renunció a sus deseos pese al comienzo de la guerra en Ucrania.
Los protagonistas del sector "ven a Rusia como un lugar lejano, con una dificultad idiomática, con riesgos financieros eventuales".
"Ya teníamos cierto entendimiento de cómo trabajar con el mercado ruso cuando empezó el conflicto con Ucrania y mucha gente se empezó a ir. Pero yo dije que no. Aquí hay que estar", argumentó el chileno.
Las importaciones despegaron en este tiempo a 600.000 botellas de vino anuales.
"Yo he estado viniendo todos los años y lo único que he visto es crecimiento. Tanto por los precios de mis productos, por la calidad de mis productos y porque la gente cree en mi proyecto", destacó el empresario.
El protagonismo de Latinoamérica
Anastasía Shiskova, gerente de ventas de Viña Indómita (Chile), llegó por segunda vez a Prodexpo, donde tuvo resultados buenos el año pasado por lo que decidió "repetir la experiencia".
"Indomita solo está empezando a trabajar en Rusia. Tenemos un cliente que nos ha comprado 3 contenedores de 40 piezas de vino nivel entrada, es decir, un total de 16.000 botellas, pero tenemos esperanzas de crecer más", describió.
El mercado en Rusia está cambiando, ya que las compañías distribuidoras pasan a un segundo plano, y los supermercados buscan tener contratos directos, lo cual es una oportunidad "si ofreces un buen precio, buena calidad y buena etiqueta", algo que resulta más difícil en el mercado europeo, subrayó.
También reconoció que las sanciones contra Rusia encarecen e incluso vetan las importaciones de bebidas europeas, lo cual abre un nicho para las compañías latinoamericanas.
"¿Qué ha cambiado? Pues que hemos crecido, eso es lo que ha cambiado. ¿Qué esperanzas tengo? Pues seguir creciendo el volumen de ventas en Rusia, seguir expandiendo nuestra red de distribución a las regiones lejanas, no solamente en Moscú sino también a otras regiones", manifestó Ana Evelia Moreno, gerente de ventas de la destilería mexicana Tequilas del Señor.
Aunque la compañía exporta sus bebidas a más de 60 países, Rusia compra cerca del 20 por ciento de su producción.
"No es el primer mercado, pero es un mercado importante, porque aquí les gusta la bebida fuerte, les gusta el tequila", puntualizó la ejecutiva.
La firma mexicana trabaja desde hace una década en Rusia, aunque se tomó una pausa por la pandemia y tras el comienzo de la guerra en Ucrania.
Moreno reconoció que "no es fácil viajar a Rusia", pero "aquí estamos, picando piedra".