La erosión representa la "amenaza más grave" para la salud de los suelos del planeta y las prácticas para protegerlos y restaurarlos "aún no se adoptan al ritmo y escala necesarios".
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La FAO alertó sobre una gestión deficiente contra la amenaza de la erosión del suelo
Las prácticas probadas para proteger y restaurar los campos aún no se adoptan al ritmo y la escala necesarios.
Así lo advirtió un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO).
El mensaje de la FAO
"La degradación del suelo continúa empeorando en muchas partes del mundo, mientras que las prácticas probadas para proteger y restaurar los suelos aún no se adoptan al ritmo y la escala necesarios", remarcó el estudio presentado en una reunión de la Convención de Lucha contra la Desertificación de la ONU celebrada en Ulan Bator (Mongolia).
Un relevamiento realizado por Naciones Unidas en siete grandes regiones geográficas concluye que el 65 por ciento de las zonas evaluadas presenta una tendencia de deterioro desde 2015, mientras que el 81 por ciento arrojan una gestión de la erosión deficiente o muy deficiente.
La FAO graficó que los suelos "son fundamentales para la seguridad alimentaria, ya que producen más del 95% de los alimentos" que se consumen en el mundo y además almacenan y filtran agua, regulan el clima, sustentan la biodiversidad y mantienen los medios de subsistencia.
"Desde 2015, la población mundial ha crecido en 800 millones de personas, mientras que la superficie cultivada de los principales cultivos se ha expandido en 80 millones de hectáreas", subrayó el organismo en su comunicado.
Y sentenció: "La urbanización, las prácticas agrícolas insostenibles, las actividades industriales, los conflictos y la contaminación pueden contribuir a la degradación de la tierra y al deterioro de las funciones del suelo".
Camino de salida
Prácticas como la labranza reducida, el manejo integrado de nutrientes, la diversificación de cultivos, los cultivos de cobertura, las enmiendas orgánicas y la agrosilvicultura "pueden mitigar las amenazas al suelo a la vez que mantienen o mejoran la productividad agrícola".
"El reto consiste en ampliar su adopción al ritmo necesario", aseveró la FAO.
En esa línea, destacó cinco prioridades para acelerar la protección del suelo frente a la erosión:
_Fortalecer la gobernanza del suelo y sus marcos legales
_Promover el desarrollo de capacidades ante la amenaza de la erosión
_Mejorar el monitoreo de los suelos
_Mejorar los incentivos para su gestión sostenible
_Activar una toma de decisiones inclusiva y multidisciplinaria.
La población del mundo sigue creciendo y hay que conseguir alimentos para todos.
En este contexto, la ONU pide que en las naciones que están participando de la COP17 y al resto del mundo se fortalezcan los incentivos para frenar la erosión, se apuesta por una buena gobernanza y un control técnico eficaz.