24 de Octubre de 2017

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EL COMPROMISO ES UNA ELECCIÓN

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Por Ana Lepri. El compromiso es el motor para que las cosas sucedan. El compromiso son acciones que transforman nuestra relación con el presente y el futuro.

El compromiso no ocurre hasta que una persona expresa ese compromiso, ya sea diciéndolo o haciendo algo intencional como la acción directa al respecto.  El compromiso es un fenómeno que puede ser observado y experimentado, es un acto que nos conlleva a la acción. Cuando estamos comprometidos tenemos un estado de ánimo distinto, escuchamos de una manera diferente, nos sentimos “diferentes” de cuando no estamos comprometidos o no somos conscientes de nuestros compromisos. Cuando vemos a un músico o a un deportista lograr un resultado solemos decir que está comprometido con lo que hace. Podemos percibir que el compromiso es fuente de acción y de logros

El compromiso como dice el consultor internacional Jim Selman: “Es la base para cualquier tipo de cambio intencional. Porque están los cambios que hacemos que sucedan y los que acontecen a nuestro alrededor¨.  En ésta idea fundamenta su concepción de liderazgo como estrategia para lograr transformación organizacional. El comprometerse es crear algo que antes no existía.

Una de las grandes dificultades que enfrentan las pymes y las organizaciones con respecto a la coordinación de acciones es la falta de compromiso en general.

Parte de mi trabajo, que está enfocado en la noción del compromiso, no solo de la palabra, sino como fenómeno universal y esencial para la coordinación de acciones entre las personas, es observar que:

•    La mayor parte del tiempo el compromiso está siendo condicionado por un estado de ánimo, por las circunstancias, por un sentimiento o historia de porque no se pudo comprometer con el resultado.

•    Si el compromiso está condicionado por las circunstancias, carece de poder para alterar la realidad. Estas conductas no son conscientes son esencialmente reacciones automáticas, y no compromisos auténticos en el presente.

•    La cultura en general y sobre todo la cultura argentina persiste en la racionalización y en las conversaciones del por qué no nos comprometemos. Para algunos puede ser la conversación de no sé cómo hacerlo, para otros puede estar relacionado con la desconfianza debida a experiencias pasadas, para otros por el temor a no ser capaces de cumplir, en fin, diferentes justificativos que impiden la posibilidad de comprometerse, y luego de estas excusas concretamos los compromisos que están al alcance nuestro.

Una de las distinciones más importante que observó y destacó Jim Selman en la Argentina y que es de vital importancia con respecto al compromiso como distinción para el cambio es: “ Si observamos la conducta y las conversaciones diarias de las personas podemos ver que hay muchas maneras en que nos definimos –Soy (mi nombre), soy (mi trabajo), soy mi familia, soy mis estados de ánimo, soy mis sentimientos, soy mis apetitos, soy mis adicciones, soy mi dinero, etc.

En Argentina, muchas personas viven en un contexto de ”Soy mi historia”. Rara vez escuchamos a las personas decir “Soy mis compromisos” o “Soy quién y lo que digo que soy”.  En parte ésto se debe a cómo formulamos y usamos la palabra compromiso en nuestras conversaciones diarias.

En español, la noción y la proposición “Yo estoy comprometido” (“I am commited”), carece de su real intención. Decimos “Tengo un compromiso” en el mismo contexto en que podríamos decir “Tengo un resfrío”. Esta formulación sutil es otro ejemplo de cómo en el lenguaje cotidiano nos relacionamos con el compromiso como algo separado y aparte de nosotros más que como una expresión de quien somos en acción y la posibilidad de un futuro diferente del que está disponible por inercia del pasado”

•    La esencia del compromiso está directamente relacionada con nuestra manera de ser en el mundo, con nuestros valores y nuestra integridad. El compromiso es también una posibilidad para elegir “quiénes somos” y “quiénes queremos ser”

Reinterpretemos la distinción del compromiso, no como la consecuencia de lo que debemos hacer,  sino como la expresión de quienes somos, en consecuencia aprendamos a elegir comprometidamente, en vez de reaccionar a lo que consideramos una obligación y no una elección.

Ana Lepri es Técnica en Liderazgo y Diseño Ontológico, y Jefa Editora de Liderazgo Empresarial de Somos Pymes

ana@opulenceproducciones.com 

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